Enfermería de salud mental: el arte y la ciencia del cuidar

Los profesionales de enfermería estamos trabajando, desde hace décadas, en la construcción de conocimiento científico y evidencia empírica para poder afirmar con robustez que la enfermería es una ciencia. Sin embargo, cuando a ello le unimos el arte, los cuidados de enfermería pasan a ser de un nive...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Lluch Canut, Ma. Teresa
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2018
País:España
Institución:Varias* (Consorci de Biblioteques Universitáries de Catalunya, Centre de Serveis Científics i Acadèmics de Catalunya)
Repositorio:Recercat. Dipósit de la Recerca de Catalunya
OAI Identifier:oai:recercat.cat:2445/171174
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/2445/171174
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Infermeria
Salut mental
Cura dels malalts
Nursing
Mental health
Care of the sick
Descripción
Sumario:Los profesionales de enfermería estamos trabajando, desde hace décadas, en la construcción de conocimiento científico y evidencia empírica para poder afirmar con robustez que la enfermería es una ciencia. Sin embargo, cuando a ello le unimos el arte, los cuidados de enfermería pasan a ser de un nivel superior. Interviene no sólo el conocimiento y el razonamiento crítico sino también la sensibilidad, el respeto y la proximidad hacía el ser humano en los momentos en que necesita ayuda.Para estar bien preparado científicamente es necesaria la formación continuada y la investigación. El concepto fundamental a desarrollar es el Long Life Learning-Formación a lo Largo de toda la Vida. Y manteniendo presente que la investigación es el instrumento fundamental para potenciar la parte científica del cuidar. En este sentido, todo profesional de enfermería debe realizar investigación, en su quehacer profesional, intentando realizar una atención basada en cuidados efectivos, de calidad, que proporcionen el mayor grado de satisfacción posible tanto a los beneficiarios como a quien los administra, y sin obviar que todo proceso de cuidados también tiene un coste que hay que gestionar. Pero es evidente que no todos los profesionales de enfermería tienen el mismo nivel de formación en investigación. Y no todos han de desarrollar la competencia investigadora en el mismo grado de profundidad y amplitud. Sin embargo, la formación y la investigación por sí solas no garantizan la calidad del cuidar. Es necesario añadir el ingrediente artístico del cuidar. Cuidar es un arte. Ayudar a las personas cuando ellas no pueden hacerlo por sí solas es un arte. Y hay profesionales que tienen más arte que otros.