Zona variable de confort térmico

Uno de los motivos de este trabajo es hacer una reflexión sobre el concepto actual de "confort en la arquitectura", sobre la dirección dominante que en este sentido han tomado los diseñadores contemporáneos y sobre las implicaciones sociales y de consumo energético.<br/>Actualmente l...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Chávez Del Valle, Francisco Javier
Tipo de recurso: tesis doctoral
Fecha de publicación:2002
País:España
Institución:Universitat Politècnica de Catalunya (UPC)
Repositorio:UPCommons. Portal del coneixement obert de la UPC
Idioma:español
OAI Identifier:oai:upcommons.upc.edu:2117/93416
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/2117/93416
https://dx.doi.org/10.5821/dissertation-2117-93416
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Condicionament tèrmic
3305. Tecnologia de la construcció - 6106. Psicología experimental
Àrees temàtiques de la UPC::Arquitectura
Descripción
Sumario:Uno de los motivos de este trabajo es hacer una reflexión sobre el concepto actual de "confort en la arquitectura", sobre la dirección dominante que en este sentido han tomado los diseñadores contemporáneos y sobre las implicaciones sociales y de consumo energético.<br/>Actualmente la mayoría de índices de confort que se utilizan son de tipo cuantitativo y sin variabilidad temporal, horaria, diaria y estacional. Desde principios de la década de los ochentas algunos autores han expuesto sus reflexiones sobre la necesidad de incorporar las variantes cualitativas y de variabilidad temporal en los índices de confort. Por lo que este trabajo abordará un tema que esta por definirse y que se discute y se investiga actualmente. <br/>La hipótesis que se plantea en este trabajo es la siguiente: el ambiente térmico dentro de un espacio arquitectónico debe tener variaciones temporales y espaciales parecidas, aunque en diferente escala, a las que se dan en el ambiente exterior. Esto para no generar estrés térmico por una exposición a condiciones demasiado estáticas, evitar contrastes térmicos excesivos entre el interior y el exterior y no perder la capacidad de adaptación o la tolerancia a los cambios en el ambiente. Además de que nuestra percepción del espacio y del tiempo se basa en buena parte en la percepción de los cambios de los estímulos.<br/>Para lo que es necesario un modelo de confort térmico que tome en cuenta las condiciones térmicas del exterior junto con todos los fenómenos y características del edificio y del usuario relacionados con el ambiente térmico.<br/>Con la consecuencia directa de que al ser menores las exigencias de acondicionamiento, esto representaría un ahorro de energía por este concepto en el mantenimiento y uso de los edificios.<br/>El objetivo central de este trabajo es sustentar teóricamente la hipótesis planteada, es decir, la necesidad y conveniencia de la variabilidad del ambiente térmico dentro de lo edificios, teniendo como principal referencia la oscilación de la temperatura exterior del aire, como principal indicador del clima exterior, además la circunstancias fisiológicas, físicas e incluso psicológicas del ocupante y algunas de las características del edificio.<br/>Un segundo objetivo es, realizar el planteamiento teórico de un modelo de confort térmico que integre el mayor número posible de las condicionantes del confort térmico, estas condicionantes serán las características del ambiente exterior, las condiciones particulares de los ocupantes y las características del edificio que tengan una influencia directa en ambiente térmico y en la percepción de éste por el ocupante.<br/>Y el tercer objetivo es, diseñar una herramienta informática que permita comprobar de una manera ágil el comportamiento de éste al modificar las variantes que lo integran y sus valores y que a su vez permita aplicar el modelo de confort térmico a la evaluación del ambiente térmico en los edificios. <br/>Las conclusiones centrales de este trabajo son sobre la variabilidad del ambiente térmico, de la que mediante el estudio realizado sobre del entorno térmico en la Sala de Ordenadores de la E.T.S.A.B. se observó lo siguiente, primero, que la oscilación de las componentes del entorno térmico: temperatura del aire, temperatura radiante, humedad relativa y velocidad del aire; existe en este tipo de espacios aún cuando no se desean.<br/>Por otra parte, pudo observarse que la aplicación de sistemas mecánicos de acondicionamiento ambiental no garantiza la obtención de un ambiente que ofrezca confort térmico a los ocupantes, siendo éste un entorno controlado, en el que la variación de sus componentes son mínimas y que se encuentran dentro de lo que se considera confort térmico.