Pruebas nucleares atmosféricas (1945-1980) y diseminación de radiactividad artificial en el medioambiente
La Segunda Guerra Mundial finalizó prácticamente con el lanzamiento de dos bombas nucleares a las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki. Inmediatamente después comenzó una enorme escalada en la realización de pruebas nucleares atmosféricas por las grandes potencias, cada vez de mayor energía, c...
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| Tipo de recurso: | artículo |
| Estado: | Versión publicada |
| Fecha de publicación: | 2023 |
| País: | España |
| Institución: | Universidad de Sevilla (US) |
| Repositorio: | idUS. Depósito de Investigación de la Universidad de Sevilla |
| OAI Identifier: | oai:idus.us.es:11441/157608 |
| Acceso en línea: | https://hdl.handle.net/11441/157608 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | Pruebas nucleares atmosféricas Radiactividad |
| Sumario: | La Segunda Guerra Mundial finalizó prácticamente con el lanzamiento de dos bombas nucleares a las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki. Inmediatamente después comenzó una enorme escalada en la realización de pruebas nucleares atmosféricas por las grandes potencias, cada vez de mayor energía, con la consecuente liberación de radiactividad al medio ambiente, con el fin de liderar la denominada carrera armamentística nuclear. El número de pruebas y la energía liberada en ellas llegó a ser tan elevado que las principales potencias mundiales acordaron en 1962 una moratoria que impidiera este tipo de pruebas. Estados Unidos, la antigua Unión Soviética y Gran Bretaña cumplieron esa moratoria mientras que países como Francia y China siguieron realizando pruebas nucleares atmosféricas hasta los 80, aunque con una liberación de energía muy inferior a las alcanzadas a en los 50 y principios de los 60 por EE.UU. y la U.R.S.S. |
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