| Sumario: | La formación de personas adultas es una modalidad cada vez más presente ante las necesidades y demandas del mercado de trabajo, aunque al mismo tiempo es una realidad no suficientemente estudiada. De un tiempo a esta parte, se ha visto impulsada, entre otras razones, por la evolución demográfica y la situación del empleo, tanto a nivel europeo como español. Esta temática cobra especial importancia actualmente, ya que son muchas las personas que optan por la Formación Profesional para el Empleo como modalidad formativa para apoyar su desarrollo profesional y mejorar su empleabilidad en España. Pese a esto, existe cierto desconocimiento sobre cómo poder complementarla una vez finalizada. A esto sumamos el hecho de que, no son pocas las personas que se encuentran actualmente en situación de desempleo y que necesitan comenzar de nuevo embarcándose, posiblemente, en un camino distinto. Para ello, este Subsistema Formativo puede ser una opción consistente. Partiendo de la necesidad que se establece en la relación orientación-formación de procesos de un acompañamiento adecuado de los usuarios, se ha decidido acudir a los orientadores laborales, considerados como los expertos dentro del ámbito de la educación en estos contextos. Pretendemos de este modo que la visión de estos profesionales sea un punto de partida desde el que poder proponer acciones de mejora, conducentes al cumplimiento de los objetivos marcados para este sistema de formación. En este sentido, se ha desarrollado un estudio de corte mixto, dividido en tres fases de investigación. Una primera fase basada en la revisión legislativa y literaria sobre la temática en el ámbito científico siguiendo la metodología PRISMA. Una segunda fase en la que se ha desarrollado un instrumento de investigación, validado tanto estadísticamente como por expertos, recolectando los datos (200 cuestionarios) y analizado su información a partir de análisis descriptivos, inferenciales y correlacionales, usando para ello el XIV programa de análisis de datos cuantitativos R. Del mismo modo se analizaron, usando para ello a un sistema de categorías mixto, (inductivo y deductivo), creado ad hoc, las preguntas abiertas incluidas en este instrumento. La tercera fase consistió en 19 entrevistas semiestructuradas, cuyo guion fue validado por expertos y surgió a partir los resultados compilados del propio cuestionario empleado en la fase dos de nuestro estudio. El análisis cualitativo fue procesado por el programa estadístico Aquad 8, realizándose un análisis de contenido temático. Para ello se empleó el sistema de categorías previamente creado en el que se analizó la presencia de las categorías agrupadas en las diversas dimensiones, y que fue también la base de un estudio descriptivo de la presencia de los distintos contenidos comunicativos referidos a la temática estudiada. Los resultados muestran que, aunque la Formación Profesional para el Empleo supone una vía emergente de acceso al mercado laboral para sus usuarios, se hace necesaria una revisión del propio sistema que permita, en primer lugar, adaptar las ayudas y subvenciones ofrecidas a las necesidades reales de los usuarios en tiempo y forma. En segundo lugar, un estudio del mercado laboral próximo a la zona geográfica donde se ofertan las acciones formativas, permitiendo así su ajuste a las necesidades del potencial entorno de trabajo y del mercado. De ese modo, se permitirá una mayor especialización de los trabajadores. En tercer lugar, se hace esencial la coordinación entre los agentes participantes en la FPE, permitiendo una comunicación directa, un estudio compartido de necesidades de empresas y usuarios, así como contar con la información completa, y a tiempo, a compartir con los beneficiarios del sistema. Por último, resulta esencial la evaluación del impacto de la formación recibida, así como la calidad de los contenidos ofrecidos, atención recibida por parte de las entidades involucradas y los docentes de las acciones formativas.
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