Saberes situados
La noción de saber situado comporta un giro teórico fundamental que permite resignificar la epistemología en clave feminista, no en vano ha sido y sigue siendo tema de revisión y de discusión. La reflexión que propongo acerca de una de las nociones que ha resultado más relevante para resignificar la...
| Autor: | |
|---|---|
| Tipo de recurso: | artículo |
| Fecha de publicación: | 2018 |
| País: | España |
| Institución: | Universitat Autònoma de Barcelona |
| Repositorio: | Dipòsit Digital de Documents de la UAB |
| Idioma: | español |
| OAI Identifier: | oai:ddd.uab.cat:187764 |
| Acceso en línea: | https://ddd.uab.cat/record/187764 https://dx.doi.org/urn:doi:10.5565/rev/enrahonar.1198 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | Saberes situados Cuerpo Singularidad Real Sujeto Sabers situats Cos Singularitat Subjecte Situated knowledges Body Singularity Subject |
| Sumario: | La noción de saber situado comporta un giro teórico fundamental que permite resignificar la epistemología en clave feminista, no en vano ha sido y sigue siendo tema de revisión y de discusión. La reflexión que propongo acerca de una de las nociones que ha resultado más relevante para resignificar la epistemología en clave feminista, y que acuñara Donna Haraway en 1988, se estructura con remisión a tres lugares que configuran un espacio a la vez teórico y práctico, en el que, por tanto, el saber se sitúa ya de entrada y siempre como experiencia: el sujeto, el cuerpo y lo real. Partiendo de la hipótesis de que el saber es situado, sobre todo, en la medida en que se sitúa en la contradicción, es decir, en la medida en que atiende al hecho de ser en falta o al hecho de que hay una falta en el saber que es constitutiva del mismo, plantearé dónde ubicar el saber desde el feminismo que toma en consideración la diferencia en tanto que diferencia sexual, es decir, en tanto que experiencia singular. |
|---|