Desarrollo cognitivo tras un traumatismo craneoencefálico en la infancia

Un traumatismo craneoencefálico (TCE) ocurrido durante la infancia puede incidir notablemente en el proceso de desarrollo cerebral del niño y, como consecuencia, en su desarrollo cognitivo y conductual. Sin embargo, la evolución de las capacidades cognitivas y conductuales tras un TCE en la infancia...

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Detalhes bibliográficos
Autores: Capilla González, Almudena, González Marqués, Javier, Carboni Román, Alejandra, Maestú, Fernando, Paúl Lapedriza, Nuria
Formato: artículo
Fecha de publicación:2007
País:España
Recursos:Universidad Autónoma de Madrid
Repositorio:Biblos-e Archivo. Repositorio Institucional de la UAM
Idioma:español
OAI Identifier:oai:repositorio.uam.es:10486/674807
Acesso em linha:http://hdl.handle.net/10486/674807
Access Level:acceso abierto
Palavra-chave:Desarrollo cognitivo
Funciones ejecutivas
Infancia
Lóbulo frontal
Neuropsicología
Traumatismo craneoencefálico
Cognitive development
Executive functions
Childhood
Frontal lobe
Neuropsychology
Traumatic brain injury (TBI)
Psicología
Descrição
Resumo:Un traumatismo craneoencefálico (TCE) ocurrido durante la infancia puede incidir notablemente en el proceso de desarrollo cerebral del niño y, como consecuencia, en su desarrollo cognitivo y conductual. Sin embargo, la evolución de las capacidades cognitivas y conductuales tras un TCE en la infancia no es siempre igual, sino que depende de una serie de factores. Diversos estudios han revelado dos grupos principales de factores que interaccionan fuertemente entre sí, factores mórbidos y psicosociales. Esta interacción ha sido denominada hipótesis de doble riesgo, puesto que es la que determina el funcionamiento adaptativo postmórbido. Dentro del grupo de factores mórbidos se incluyen la gravedad del daño cerebral, las variables relacionadas con la edad y las características de la lesión. Entre los factores psicosociales destacan las características cognitivas y conductuales del niño previas al TCE y los factores ambientales, tales como el estatus socioeconómico, el estrés social y los recursos y el modo de funcionamiento de la familia. Por otra parte, las alteraciones que más frecuentemente se observan tras un TCE en la infancia son el enlentecimiento de la velocidad de procesamiento, así como dificultades en diversos procesos cognitivos, como la atención, la memoria, el lenguaje y las funciones ejecutivas. De entre estos procesos, las funciones ejecutivas son especialmente vulnerables, probablemente por el efecto conjunto de diversos factores –elevada prevalencia de daño focal frontal, efecto de desconexión como resultado de la lesión axonal difusa, lenta maduración de las regiones frontales–. Además de su elevada vulnerabilidad, las alteraciones en las funciones ejecutivas como consecuencia de un TCE durante la infancia son especialmente relevantes, ya que podrían estar subyaciendo a algunos de los déficits observados en los ámbitos cognitivo, psicosocial y académico; y un funcionamiento adecuado en todos estos ámbitos es esencial para lograr un comportamiento adaptado al entorno