Arquitectura oblicua y trazas de montea

Juan Caramuel de Lobkowitz escribió más de cincuenta obras sobre teología, criptografía, derecho político, astronomía, lógica, matemáticas, combinatoria y diversas ciencias naturales, incluyendo una Arquitectura Civil Recta y Oblicua considerada y dibujada en el templo de Jerusalén que debió tener a...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Calvo López, José María
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2001
País:España
Institución:Universidad Politécnica de Cartagena(UPCT)
Repositorio:Repositorio Digital UPCT
OAI Identifier:oai:repositorio.upct.es:10317/3054
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10317/3054
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Esteretotomía
Arquitectura oblicua
Oblique Architecture
Stereotomy
Caramuel
Guarini
Expresión Gráfica Arquitectónica
Descripción
Sumario:Juan Caramuel de Lobkowitz escribió más de cincuenta obras sobre teología, criptografía, derecho político, astronomía, lógica, matemáticas, combinatoria y diversas ciencias naturales, incluyendo una Arquitectura Civil Recta y Oblicua considerada y dibujada en el templo de Jerusalén que debió tener apreciable difusión en la Italia de finales del siglo XVII, a juzgar por los insultos de Guarino Guarini en su Architettura Civile. La Arquitectura Recta ha despertado en los últimos años un cierto interés en nuestro país, centrado por lo general en su extensión del catálogo de los órdenes clásicos con los géneros jerosolimitano, ático, gótico, mosaico, atlántico y paranínfico. Los trabajos que se ocupan de la Arquitectura oblicua lo hacen en general de forma puramente descriptiva, recreándose en su carácter insólito o se centran en las realizaciones concretas de las teorías de Caramuel, como las portadas laterales de la colegiata setabense. En el presente trabajo pretendemos demostrar que lejos de tratarse de una construcción mental caprichosa, al modo de las follies que inundarían los jardines de Europa de forma repentina cincuenta años más tarde y que cesarían de un modo igualmente repentino, la Arquitectura oblicua de Caramuel arranca de una serie de tradiciones arquitectónicas y constructivas españolas y francesas con doscientos años de antigüedad al menos, entre las que juega un papel nuclear el arte de la montea o de la cantería, el antecedente renacentista de lo que después se denominó estereotomía, y que lejos de regirse por el capricho, obedece a leyes geométricas más rigurosas que las que gobiernan las oblicuidades y transformaciones de la arquitectura de nuestro tiempo.