La persistencia del relato en la memoria del espectador: Frances Ha y la ligereza melancólica
En este artículo se analiza la capacidad del relato cinematográfico para activar afectos que se alojan en la memoria del espectador más allá del contenido narrativo explícito. Desde una perspectiva interdisciplinar que integra la teoría del cine, la filosofía del afecto y los estudios sensoriales, s...
| Author: | |
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| Format: | article |
| Status: | Published version |
| Publication Date: | 2026 |
| Country: | España |
| Institution: | Universidad de Sevilla (US) |
| Repository: | idUS. Depósito de Investigación de la Universidad de Sevilla |
| OAI Identifier: | oai:dnet:idus________::bfe9cc7a80690e658edaa21fce258761 |
| Online Access: | https://hdl.handle.net/11441/185495 https://doi.org/10.12795/Ambitos.2026.i69.02 |
| Access Level: | Open access |
| Keyword: | Banda sonora Cine y afecto Frances Ha Memoria emocional Narrativa cinematográfica Soundtrack Film and affects Emotional memory Film narrative |
| Summary: | En este artículo se analiza la capacidad del relato cinematográfico para activar afectos que se alojan en la memoria del espectador más allá del contenido narrativo explícito. Desde una perspectiva interdisciplinar que integra la teoría del cine, la filosofía del afecto y los estudios sensoriales, se argumenta que el cine constituye un dispositivo estético capaz de modelar experiencias emocionales profundas mediante la convergencia entre imagen, sonido, ritmo y composición visual. A través del estudio de Frances Ha (Noah Baumbach, 2012), se examina cómo la fragmentación estructural, el tratamiento visual nostálgico y la selección musical construyen una atmósfera de ligereza melancólica que facilita una vinculación afectiva perdurable. Se presta especial atención al papel del diseño sonoro y la música extradiegética en la activación de memorias emocionales, explorando cómo ciertos estímulos auditivos generan reminiscencias que permanecen inscritas en la sensibilidad del espectador. Esta investigación sostiene que el cine opera como una tecnología de inscripción afectiva, en la que lo vivido adquiere forma sensible, produciendo recuerdos que persisten en virtud de su intensidad emocional, más que por la linealidad argumental. Así, se demuestra que el impacto duradero del arte cinematográfico radica en su facultad para generar experiencias corporales y resonancias íntimas que continúan vibrando más allá del audiovisionado. |
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