La cultura emocional en las personas adultas

En la Unión Europea se distingue entre educación y formación de personas adultas. Educación se emplea para planes de formación básica o de actualización cultural, tomando como patrón el sistema de enseñanza. Formación se refiere a cuestiones de preparación o reciclaje profesional. Así, algunos profe...

Full description

Bibliographic Details
Author: García Carrasco, Joaquín
Format: article
Publication Date:2005
Country:España
Institution:Ministerio de Educación y Formación Profesional (MEFP)
Repository:Redined. Red de Información Educativa
OAI Identifier:oai:redined.educacion.gob.es:11162/34644
Online Access:http://hdl.handle.net/11162/34644
Access Level:Open access
Keyword:educación de adultos
emoción
trastorno emocional
cultura
civilización
educación de la afectividad
relaciones interpersonales
percepción del otro
Description
Summary:En la Unión Europea se distingue entre educación y formación de personas adultas. Educación se emplea para planes de formación básica o de actualización cultural, tomando como patrón el sistema de enseñanza. Formación se refiere a cuestiones de preparación o reciclaje profesional. Así, algunos profesionales defienden que el sentimiento es un estado emocional ecuánime, sin variaciones bruscas, estable y de baja intensidad, que no interfiere en la actividad racional. A diferencia de la emoción, que es convulsa, sobrecogedora, absorbente de la atención, desestabilizadora de la actividad atencional y discursiva. Así, la educación de los adultos se concibe más como planificación cognitiva que como planificación emotiva. Algunos autores se preguntan si es posible educar la sensibilidad; mientras que otros afirman que existen emociones que son propias de comunidades culturales. Así, la pedagogía experimental consiste en planificar acciones y crear o modificar situaciones para contagiar, alimentar, tallar y acrecentar pautas de sensibilidad en las personas adultas. La Asociación Española para la Práctica y el Asesoramiento Filosóficos (ASEPRAF) postula que detrás de muchas dificultades vitales como la emotividad desbordada, existe un mecanismo de hábitos irracionales de pensamiento y un diálogo interno plagado de juicios valorativos.