Victimización por exposición indirecta a violencia en adolescentes del sistema de justicia juvenil de Cataluña

La exposición indirecta o ser testigo de violencia (EIV) es uno de los múltiples tipos de victimización a los que están expuestos los niños, niñas y adolescentes que pueden afectar a su personalidad en formación y a su desarrollo psicológico y social. La EIV es un concepto consolidado en ciencias so...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Susanne, María Graciela
Tipo de recurso: tesis doctoral
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2017
País:España
Institución:CBUC, CESCA
Repositorio:TDR. Tesis Doctorales en Red
OAI Identifier:oai:www.tdx.cat:10803/450862
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10803/450862
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Adolescents
Adolescentes
Teenagers
Violència
Violencia
Violence
Maltractament
Malos tratos
Abuse
Administració de justícia de menors
Administración de justicia de menores
Administration of juvenile justice
Ciències de la Salut
159.9
Descripción
Sumario:La exposición indirecta o ser testigo de violencia (EIV) es uno de los múltiples tipos de victimización a los que están expuestos los niños, niñas y adolescentes que pueden afectar a su personalidad en formación y a su desarrollo psicológico y social. La EIV es un concepto consolidado en ciencias sociales que se utiliza para explicar el origen de la conducta antisocial y delictiva. Sin embargo conlleva algunos problemas metodológicos relacionados con la disparidad entre los autores sobre su conceptualización; el silencio y la invisibilidad que suele envolver a estas experiencias, y su inherente complejidad que dificulta la evaluación. Tradicionalmente, estudiada como fenómeno aislado y circunscrito al ámbito intrafamiliar, a pesar de que la EIV en el ámbito comunitario es un problema especialmente frecuente en colectivos de jóvenes con conductas antisociales y disruptivas. Estudios recientes muestran la conveniencia de estudiar los diferentes tipos de victimización infanto-juvenil de manera interconectada y en diferentes contextos, respetando la complejidad del fenómeno. En este sentido, esta Tesis doctoral busca conocer la prevalencia de la victimización por EIV a lo largo de la vida, en una muestra de adolescentes infractores implicados en el sistema de justicia juvenil de Catalunya, teniendo en cuenta las características individuales (sexo, edad y país de origen) de los jóvenes y los diferentes contextos en que tienen lugar estas experiencias. Asimismo, y en relación con el problema del silencio y la invisibilidad, se analiza su respuesta conductual (contar o callar) y quiénes son sus interlocutores. Finalmente, desde un enfoque innovador, se sitúa la EIV dentro del conjunto de experiencias de victimización de los participantes y se analizan las interconexiones (co-ocurrencia) entre los diferentes tipos de victimización infanto-juvenil, y el riesgo que puede suponer la EIV para vivir otros tipos de victimización en los que la violencia se ejerce directamente sobre el/la joven. La muestra se compone de 101 adolescentes de ambos sexos (81 chicos y 19 chicas) en edades comprendidas entre los 14 y 17 años (M = 16,08; DT = 0,99) en cumplimiento de medidas judiciales de régimen abierto o en centros de internamiento de Barcelona. El instrumento utilizado es la versión catalana-española del Juvenile Victimization Questionnaire (Finkelhor, Hamby, Ormrod, & Turner, 2005). Los resultados muestran que la prevalencia global de EIV es del 97%., casi el doble de la hallada en otros tipos de muestras de edades similares. Se observan patrones de EIV diferenciados según el sexo y edad: los chicos acumulan más EIV que las chicas en el ámbito comunitario (97,6% vs. 84,2% respectivamente; OR = 0,13; 95% IC = [0,021 – 0,863]).y globalmente, los de más edad, más que los menores (98,5% vs. 92,6%).No se observan diferencias entre autóctonos y originarios de otros países. La conducta prevalente ante la EIV, es callar, y sobre todo callan la EIV-F: de padres a los otros hijos (75%). Cuando cuentan, se dirigen principalmente a los amigos y cuentan a cerca de tiroteos, disturbios callejeros o terrorismo (45,2%), y agresiones con y sin arma (42% y 40% respectivamente). La EIV-F es co-ocurrente y triplica el riesgo de recibir maltrato de los cuidadores (OR = 3,06). La EIV-C aumenta el riesgo de sufrir agresiones de iguales (OR = 11,59), delitos comunes (OR = 31,33) y victimización sexual (OR = 1,20). Se recomienda valorar de manera sistemática en los jóvenes infractores las experiencias de EIV a lo largo de la vida de modo que las intervenciones se adapten a las necesidades concretas de estos jóvenes, y procurar que dispongan de interlocutores capaces de orientar saludablemente los procesos de asimilación de las experiencias de violencia y prevenir la re-victimización en el ámbito familiar, comunitario e institucional.