El discurso tecnopolítico de la gobernanza europea: un análisis crítico del discurso (ACD) de las políticas post-Lisboa

En las últimas dos décadas, en el proceso de gobernanza de la Unión Europea se ha ido debilitando progresivamente la importancia del sentido específicamente intelectual de la ideología, en favor de los procesos técnicos de resolución de problemas. Un cambio que podríamos denominar de desintelectuali...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Maniglio, Francesco
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2017
País:España
Institución:Universidad de Sevilla (US)
Repositorio:idUS. Depósito de Investigación de la Universidad de Sevilla
OAI Identifier:oai:idus.us.es:11441/62100
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11441/62100
https://doi.org/10.12795/araucaria.2017.i37.16
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Ideología
Gobernanza europea
Políticas europeas
Análisis crítico del discurso
Discurso tecnopolítico
Ideology
European governance
European policies
Technopolitical discourse
Critical discourse analysis
Descripción
Sumario:En las últimas dos décadas, en el proceso de gobernanza de la Unión Europea se ha ido debilitando progresivamente la importancia del sentido específicamente intelectual de la ideología, en favor de los procesos técnicos de resolución de problemas. Un cambio que podríamos denominar de desintelectualización de la hegemonía. El consenso no se genera en torno a una visión del mundo, sino más bien en relación a qué grupo particular tiene que ser responsable de la gestión administrativa de la UE. El discurso de la gobernanza, en consecuencia, ha desplazado su foco hacia modalidades que se desarrollan para hacer funcionar este policy making: las configuraciones institucionales devienen, necesaria y aparentemente, menos impositivas que en el pasado. La dirección tecnopolítica como capacidad de resolver los problemas −y coordinar a la sociedad− es contextualmente una gestión política mediada, dada su capacidad de mando. En efecto, se otorga la dirección a actores que no se presentan como parte de la clase dominante, sino como intelectuales, profesionales de la política −administradores−, que sólo indirectamente comparten la defensa de los intereses del corporativismo europeo que, de esta forma, se siguen representando como intereses más bien comunes.