La mitificación verbal de Simón Bolívar en Venezuela bajo el régimen de Antonio Guzmán Blanco (1870-1888)

Desde los primeros años de la Guerra de Independencia, en especiál, después de la Campaña Admirable (1813), Venezuela inicia un sistemático proceso de glorificar y sobrehumanizar a Simón Bolívar, presentándolo –mientras aún vive— como un héroe mítico, con rasgos sobrenaturales. Construida sobre nume...

ver descrição completa

Detalhes bibliográficos
Autor: Salvador González, José María
Formato: capítulo de livro
Fecha de publicación:2009
País:España
Recursos:Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Repositorio:Docta Complutense
Idioma:español
OAI Identifier:oai:docta.ucm.es:20.500.14352/53027
Acesso em linha:https://hdl.handle.net/20.500.14352/53027
Access Level:acceso abierto
Palavra-chave:7
Bolívar
Héroe
Mitificación
Venezuela
Política
Independencia
Siglo XIX
Arte s. XIX-XX
Jefes de Estado
Historia moderna
5506.02-1 Historia del Arte. Siglos XIX - XX
5103.01 Jefatura y Realeza
5504.04 Historia Moderna
Descrição
Resumo:Desde los primeros años de la Guerra de Independencia, en especiál, después de la Campaña Admirable (1813), Venezuela inicia un sistemático proceso de glorificar y sobrehumanizar a Simón Bolívar, presentándolo –mientras aún vive— como un héroe mítico, con rasgos sobrenaturales. Construida sobre numerosos elementos retóricos y heterogéneas estrategias propagandísticas, semejante heroización mitificante del Libertador en vida se potencia, sobre todo, mediante tres procedimientos “rituales” de gran relevancia simbólica: las entradas triunfales del Padre de la Patria en Caracas, la celebración de su cumpleaños (natalicio) con fiestas públicas en toda la República, y los honores que el Congreso de la Gran Colombia y la Municipalidad de Caracas le conceden, otorgándole títulos, plazas y estatuas. La presente Comunicación documenta en fuentes primarias ese proceso de mitificación del Bolivar vivo mediante los tres recursos retóricos ya referidos. Destacaremos, por ello, las cuatro entradas triunfales que efectúa el Libertador en Caracas: 1) al culminar la Campaña Admirable (3 de agosto de 1813); 2) al conducir en triunfo el corazón de Atanasio Girardot para enterrarlo en la catedral caraqueña (13 de octubre de 1813); 3) tras la victoria en la Batalla de Carabobo (29 de junio de 1824); 4) al regresar del Perú para conferencias con el general José Antonio Páez, con el fin de evitar la secesión de Venezuela de la Gran Colombia (10 de enero de 1827). Se pondrá en relieve también la serie de fiestas públicas y ceremonias (procesiones cívicas, paseos en triunfo de su retrato, galas literarias en su honor) con que las principales ciudades venezolanas celebran desde 1824 el onomástico y cumpleaños de Bolívar, con la misma solemnidad ritual e idéntico propósito proselitista con que se festejaba el cumpleaños del rey de España, mientras se mantuvo en vigencia el régimen colonial. Precisaremos, por último, los honores que el Congreso de la Gran Colombia (junio de 1821) y la Municipalidad de Caracas (7 de marzo de 1825) otorgarán al Libertador en vida, decretándole títulos honoríficos, designando plazas con su nombre y decretándole monumentos públicos.