Identidad, belleza y enfermedad

Identidad y belleza aunque son conceptos manejados por el hombre desde sus orígenes pueden resultar difíciles de estudiar científicamente. La percepción de la identidad individual implica la experiencia de fenómenos perceptivos, emocionales y cognitivos, a través de los cuales se elabora la concienc...

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Detalhes bibliográficos
Autor: Campos Bueno, José Javier
Formato: capítulo de livro
Fecha de publicación:2015
País:España
Recursos:Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Repositorio:Docta Complutense
Idioma:español
OAI Identifier:oai:docta.ucm.es:20.500.14352/35965
Acesso em linha:https://hdl.handle.net/20.500.14352/35965
Access Level:acceso abierto
Palavra-chave:159.943.7
Arte
Salud
Neuroestética
Belleza
Art
Health
Neuroaesthetics
Beauty
Neuropsicología
Psicología transcultural
Estética (Filosofía)
Estética (Bellas Artes)
6203.05 Estética de las Bellas Artes
Descrição
Resumo:Identidad y belleza aunque son conceptos manejados por el hombre desde sus orígenes pueden resultar difíciles de estudiar científicamente. La percepción de la identidad individual implica la experiencia de fenómenos perceptivos, emocionales y cognitivos, a través de los cuales se elabora la conciencia subjetiva de uno mismo. Estas capacidades surgidas de la evolución del cerebro humano que ha llevado al desarrollo de diferentes logros evolutivos. Uno de ellos tiene que ver con la aptitud para percibir la belleza de los demás y de uno mismo. El atractivo personal no solo está determinado por las características físicas sino también por otros factores (personalidad, inteligencia, pertenencia a un grupo social, elegancia, etc.) complicados de definir (v. gr. ¿qué es la inteligencia o la elegancia?)... Esta identidad está en la base de nuestra autoestima y proporciona a los otros claves de placer estético, de atracción sexual, de fertilidad, y de capacidad reproductiva asociadas a la salud y la juventud o al poder. Hay enfermedades como el cáncer o los trastornos de alimentación que pueden producir trastornos de identidad personal. Afrontar positivamente la enfermedad puede resultar extraordinariamente beneficioso para recuperar la salud, o al menos mantener una aceptable calidad de vida. Por ello, en el ámbito hospitalario ante diversas enfermedades resulta necesario desarrollar estrategias que permitan al paciente preservar la identidad personal y afrontar el deterioro producido por la enfermedad sin que se vea reducida la autoestima que deteriora su calidad de vida.