Diferencias en las presiones plantares en corredores de fondo corriendo descalzo o calzado

En la actualidad, existen dos tendencias deportivas en la carrera a pie, la que se inclina por las zapatillas amortiguadoras destinadas a disipar la energía en el talón, las rodillas y caderas y la que está desarrollando el correr descalzo, basándose en que las estructuras del ser humano son capaces...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Berna Gascón, José Antonio, Cortés Mir, Raúl
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2013
País:España
Institución:Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir
Repositorio:RIUCV. Repositorio de la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir
Idioma:español
OAI Identifier:oai:riucv.ucv.es:20.500.12466/347
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/20.500.12466/347
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Presión plantar
Corredores
Plantar pressure
Runner
Descripción
Sumario:En la actualidad, existen dos tendencias deportivas en la carrera a pie, la que se inclina por las zapatillas amortiguadoras destinadas a disipar la energía en el talón, las rodillas y caderas y la que está desarrollando el correr descalzo, basándose en que las estructuras del ser humano son capaces de disipar las energías por medio de sus esqueletos y movilidad articular. Se eligieron diez corredores de fondo y fueron sometidos a un estudio en carrera de 5 minutos, de forma aleatoria corrían descalzos o con zapatillas. La biomecánica se evaluó por medio de un sistema llamado Sensore-X. Se registraron las presiones plantares al contacto con el suelo. Las presiones plantares máximas en los corredores no alcanzaron los 2,7 kg/cm2, mientras que los corredores descalzos presentaron picos de presión plantar de hasta 5 kg/cm2. Las presiones plantares de los corredores se vieron alteradas al correr con zapatillas amortiguadoras al contrario de lo que sucede al ir descalzo. Los corredores que no utilizaban zapatillas mostraron patrones de huella plantar, en los que el punto de mayor presión se localizaba en la cabeza del primer metatarsiano y en el talón externo; en los corredores de zapatillas la presión plantar era más distribuida.