Resistir la velocidad: pedagogías de la lentitud en tiempos de aceleración visual
La huerta murciana no es un recuerdo inmóvil ni un decorado pintoresco. Es, todavía hoy, un espacio donde el agua corre por acequias que a veces rebosan de maleza, donde el suelo guarda la huella de la azada y donde las parras proyectan una sombra que no se mide en metros cuadrados, sino en tiempo v...
| Autores: | , |
|---|---|
| Tipo de recurso: | artículo |
| Fecha de publicación: | 2026 |
| País: | España |
| Institución: | Universidad Miguel Hernández de Elche |
| Repositorio: | REDIUMH. Depósito Digital de la UMH |
| OAI Identifier: | oai:dnet:rediumh_____::4d7f9414960993c58ff71725bbe689c8 |
| Acceso en línea: | https://hdl.handle.net/11000/39908 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | Educación Artística Pedagogía Crítica Resistencia Temporal Capitalismo Tardío Vulnerabilidad Compartida Futuros Alternativos CDU::7 - Bellas artes |
| Sumario: | La huerta murciana no es un recuerdo inmóvil ni un decorado pintoresco. Es, todavía hoy, un espacio donde el agua corre por acequias que a veces rebosan de maleza, donde el suelo guarda la huella de la azada y donde las parras proyectan una sombra que no se mide en metros cuadrados, sino en tiempo vivido. Frente a ello, la ciudad avanza con un pulso más rápido, asfaltando diferencias, estandarizando lo que toca. Y sin embargo, en esa fricción late algo más que un conflicto territorial: se juega la manera en que aprendemos a mirar, a esperar, a habitar. Este ensayo visual no pretende fijar una imagen nostálgica, sino abrir un recorrido entre pares de escenas: un rodal de riego frente a la geometría de un aparcamiento, la frescura vegetal frente al vidrio de una marquesina. Imágenes que, más que describir, sugieren una pedagogía callada: la huerta enseña a sostener y a cuidar, mientras la ciudad entrena en la prisa y en el consumo. ¿Qué tipo de educación queremos transmitir a quienes vendrán después? ¿La que nace de la espera y la fragilidad compartida, o la que impone la velocidad y la clausura? No se trata de elegir entre pasado y presente, sino de reconocer que en la huerta se conserva un archivo vivo de prácticas y valores, una reserva de futuro en medio de la precariedad. |
|---|