Hasta que la muerte nos separó

A lo largo los años 40 el cine argentino vivió un proceso de aburguesamiento con la comedia como uno de sus géneros predilectos, generando un mundo sofisticado donde los jóvenes burgueses podían vivir sus aventuras amorosas sin preocupaciones ni responsabilidades, y donde se podían cuestionar instit...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Kelly Hopfenblatt, Alejandro
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2016
País:España
Institución:Universitat Autònoma de Barcelona
Repositorio:Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ddd.uab.cat:159632
Acceso en línea:https://ddd.uab.cat/record/159632
https://dx.doi.org/urn:doi:10.5565/rev/brumal.193
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Cine argentino
Comedia
Sobrenatural
Vida después de la muerte
Matrimonio
Argentinian cinema
Comedy
Supernatural
Afterlife
Monogamy
Descripción
Sumario:A lo largo los años 40 el cine argentino vivió un proceso de aburguesamiento con la comedia como uno de sus géneros predilectos, generando un mundo sofisticado donde los jóvenes burgueses podían vivir sus aventuras amorosas sin preocupaciones ni responsabilidades, y donde se podían cuestionar instituciones sociales intocables como el matrimonio y el trabajo. Para la construcción de este mundo se apeló a formas narrativas como la parodia y la farsa, siendo uno de sus motivos recurrentes la presencia de elementos sobrenaturales que permitían desplazar la acción hacia terrenos irreales desde donde poder ridiculizar el orden social. Filmes como Cita en las estrellas (Carlos Schlieper, 1949) y El extraño caso de la mujer asesinada (Boris H. Hardy, 1949) articularon escenarios celestiales de la vida después de la muerte con discursos críticos de la monogamia y el amor eterno, al mismo tiempo que presentaban nuevos personajes femeninos en la pantalla cinematográfica argentina.