Conflictos políticos en Avila en las décadas precomuneras

La ciudad de Avila fue en los siglos bajomedievales un centro politico de primera fila entre los del reino de Castilla, al que los reyes dedicaron atención permanente. Dotada de excelentes fortificaciones, y poblada desde el principio por un numeroso grupo de caballeros guerreros, tuvo asignado ya d...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Diago Hernando, Máximo
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:1993
País:España
Institución:Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)
Repositorio:DIGITAL.CSIC. Repositorio Institucional del CSIC
OAI Identifier:oai:digital.csic.es:10261/17297
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10261/17297
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Historia
Castilla
Conflictos sociales
Siglo XV
Descripción
Sumario:La ciudad de Avila fue en los siglos bajomedievales un centro politico de primera fila entre los del reino de Castilla, al que los reyes dedicaron atención permanente. Dotada de excelentes fortificaciones, y poblada desde el principio por un numeroso grupo de caballeros guerreros, tuvo asignado ya desde fines del siglo XI un papel clave en el control político y militar de un extensísimo territorio a ambos lados del Sistema Central, desde la incorporación de éste al reino de Castilla. Los primeros momentos de su trayectoria histórica marcaron profundamente la imágen de esta ciudad, por cuanto fueron las circunstancias politicas, militares y socioeconómicas de entonces las que determinaron que se consolidase como centro de ejercicio del poder para un extensísimo territorio rural, en el que abundaban los términos para pasto, e influyeron decisivamente en la orientación de sus grupos dominantes hacia el desempeño de determinadas actividades socioeconómicas. Con el transcurso de los siglos se fueron imponiendo cambios, que fueron resultado tanto de la propia dinámica interna de la sociedad abulense, como de la adaptación a otros cambios de alcance más general que afectaron a todo el reino de Castilla, y en ocasiones incluso a todo el Occidente europeo. Pero, a pesar de los mismos, Avila conservó muchos de los rasgos adquiridos en sus primeros siglos de historia, y entre ellos habría que destacar su propio papel como centro político de un amplio espacio rural, y su atmósfera de ciudad de caballeros, muy marcada en sus estructuras sociales por la presencia nobiliaria.