Alvar Aalto, el camino hacia Paimio

Entre noviembre de 1928 y enero de 1929, Alvar Aalto proyectó el Sanatorio de Paimio para un Concurso Público en el que obtuvo el primer premio. Con esta obra consiguió la fama internacional y situó a Finlandia en la cabeza mundial de la arquitectura de vanguardia. Sus primeros dibujos ya eran prodi...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Bielsa Manzanero, Natalia
Tipo de recurso: tesis doctoral
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2019
País:España
Institución:Universidad de Valladolid
Repositorio:UVaDOC. Repositorio Documental de la Universidad de Valladolid
OAI Identifier:oai:uvadoc.uva.es:10324/42197
Acceso en línea:https://doi.org/10.35376/10324/42197
http://uvadoc.uva.es/handle/10324/42197
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Arquitectura
Jardines - Arquitectura
5506.01 Historia de la Arquitectura
id ES_2de7e7acb90858776835fda3cd50634d
oai_identifier_str oai:uvadoc.uva.es:10324/42197
network_acronym_str ES
network_name_str España
repository_id_str
spelling Alvar Aalto, el camino hacia PaimioBielsa Manzanero, NataliaArquitecturaJardines - Arquitectura5506.01 Historia de la ArquitecturaEntre noviembre de 1928 y enero de 1929, Alvar Aalto proyectó el Sanatorio de Paimio para un Concurso Público en el que obtuvo el primer premio. Con esta obra consiguió la fama internacional y situó a Finlandia en la cabeza mundial de la arquitectura de vanguardia. Sus primeros dibujos ya eran prodigiosos. Mostraban que la edificación iba a estar en contacto con la naturaleza, que iba a conciliar lo grande con lo pequeño, lo racional con lo sutil, la tecnología con la tradición , la forma con la función, y todo ello en aras de procurar bienestar al enfermo de tuberculosis. Sin embargo, para llegar hasta aquí fue necesario recorrer un proceso que empieza en 1923, un apasionante camino de investigación recorrido por un joven arquitecto y no exento de dificultades. Intentó trabajar en Suecia con Asplund pero regresó a su empobrecido país y fue probando suerte por distintas poblaciones hasta abrir su estudio en Jyväskylä. Allí realizó su primer concurso de edificación, el Parlamento de Helsinki, y acabó con otros cuatro en verano de 1927: tres Iglesias y el Sanatorio de Kinkomaa, todos con un importante vínculo con el paisaje y con una composición preparatoria para su trayectoria encadenada. Otros trabajos de esta etapa fueron el Bloque Aira, el Club de Trabajadores, los Edificios de la Asociación del Cuerpo de la Defensa y otro concurso, el de la Cooperativa Agraria, el que le procuró su traslado definitivo a Turku, la ciudad por entonces más cosmopolita de Finlandia. En este ambiente urbano construyó además otros grandes edificios como los Apartamentos Estándar, donde generó su primera fachada libre, sin cargas estructurales, o el Edificio del periódico Turun Sanomat, un inmueble multifuncional, radical y moderno en el que apostó por la tecnología más innovadora. Para entonces, Aalto ya sabía claramente que la arquitectura, asentada en las bases del pasado, debía abrirse a la vanguardia. Su carrera estaba en un momento álgido pero con mucha polémica debido a la oposición del frente conservador de arquitectos de Helsinki que luchaba insaciablemente por la continuidad del clasicismo, pero Aalto siguió adelante y demostró su creencia con la entrega del Concurso del Sanatorio de Paimio, con el que además pudo volverse a poner en contacto con la topografía y la naturaleza, sus orígenes. Se entregó en cuerpo y alma a la arquitectura con una abrumadora capacidad de trabajo, una sensibilidad innata y un gran afán por estar “a la última”. Su trayectoria profesional se vinculó íntimamente con su vida personal. Su esposa, Aino Marso, le acompañó durante todo su recorrido hacia Paimio. Sus amistades locales, nacionales o internacionales giraron en torno a la arquitectura, también sus lecturas investigadoras, o sus viajes en busca de conocimientos. Obra y vida de Aalto se entrelazan formando un fecundo camino con cumbres y valles, sin el que no hubiera sido posible llegar hasta Paimio.Departamento de Teoría de la Arquitectura y Proyectos ArquitectónicosDoctorado en ArquitecturaJové Sandoval, José MaríaUniversidad de Valladolid. Escuela Técnica Superior de Arquitectura2019info:eu-repo/semantics/doctoralThesisinfo:eu-repo/semantics/publishedVersionapplication/pdfhttps://doi.org/10.35376/10324/42197http://uvadoc.uva.es/handle/10324/42197reponame:UVaDOC. Repositorio Documental de la Universidad de Valladolidinstname:Universidad de ValladolidEspañolinfo:eu-repo/semantics/openAccesshttp://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/oai:uvadoc.uva.es:10324/421972026-06-13T12:44:47Z
dc.title.none.fl_str_mv Alvar Aalto, el camino hacia Paimio
title Alvar Aalto, el camino hacia Paimio
spellingShingle Alvar Aalto, el camino hacia Paimio
Bielsa Manzanero, Natalia
Arquitectura
Jardines - Arquitectura
5506.01 Historia de la Arquitectura
title_short Alvar Aalto, el camino hacia Paimio
title_full Alvar Aalto, el camino hacia Paimio
title_fullStr Alvar Aalto, el camino hacia Paimio
title_full_unstemmed Alvar Aalto, el camino hacia Paimio
title_sort Alvar Aalto, el camino hacia Paimio
dc.creator.none.fl_str_mv Bielsa Manzanero, Natalia
author Bielsa Manzanero, Natalia
author_facet Bielsa Manzanero, Natalia
author_role author
dc.contributor.none.fl_str_mv Jové Sandoval, José María
Universidad de Valladolid. Escuela Técnica Superior de Arquitectura
dc.subject.none.fl_str_mv Arquitectura
Jardines - Arquitectura
5506.01 Historia de la Arquitectura
topic Arquitectura
Jardines - Arquitectura
5506.01 Historia de la Arquitectura
description Entre noviembre de 1928 y enero de 1929, Alvar Aalto proyectó el Sanatorio de Paimio para un Concurso Público en el que obtuvo el primer premio. Con esta obra consiguió la fama internacional y situó a Finlandia en la cabeza mundial de la arquitectura de vanguardia. Sus primeros dibujos ya eran prodigiosos. Mostraban que la edificación iba a estar en contacto con la naturaleza, que iba a conciliar lo grande con lo pequeño, lo racional con lo sutil, la tecnología con la tradición , la forma con la función, y todo ello en aras de procurar bienestar al enfermo de tuberculosis. Sin embargo, para llegar hasta aquí fue necesario recorrer un proceso que empieza en 1923, un apasionante camino de investigación recorrido por un joven arquitecto y no exento de dificultades. Intentó trabajar en Suecia con Asplund pero regresó a su empobrecido país y fue probando suerte por distintas poblaciones hasta abrir su estudio en Jyväskylä. Allí realizó su primer concurso de edificación, el Parlamento de Helsinki, y acabó con otros cuatro en verano de 1927: tres Iglesias y el Sanatorio de Kinkomaa, todos con un importante vínculo con el paisaje y con una composición preparatoria para su trayectoria encadenada. Otros trabajos de esta etapa fueron el Bloque Aira, el Club de Trabajadores, los Edificios de la Asociación del Cuerpo de la Defensa y otro concurso, el de la Cooperativa Agraria, el que le procuró su traslado definitivo a Turku, la ciudad por entonces más cosmopolita de Finlandia. En este ambiente urbano construyó además otros grandes edificios como los Apartamentos Estándar, donde generó su primera fachada libre, sin cargas estructurales, o el Edificio del periódico Turun Sanomat, un inmueble multifuncional, radical y moderno en el que apostó por la tecnología más innovadora. Para entonces, Aalto ya sabía claramente que la arquitectura, asentada en las bases del pasado, debía abrirse a la vanguardia. Su carrera estaba en un momento álgido pero con mucha polémica debido a la oposición del frente conservador de arquitectos de Helsinki que luchaba insaciablemente por la continuidad del clasicismo, pero Aalto siguió adelante y demostró su creencia con la entrega del Concurso del Sanatorio de Paimio, con el que además pudo volverse a poner en contacto con la topografía y la naturaleza, sus orígenes. Se entregó en cuerpo y alma a la arquitectura con una abrumadora capacidad de trabajo, una sensibilidad innata y un gran afán por estar “a la última”. Su trayectoria profesional se vinculó íntimamente con su vida personal. Su esposa, Aino Marso, le acompañó durante todo su recorrido hacia Paimio. Sus amistades locales, nacionales o internacionales giraron en torno a la arquitectura, también sus lecturas investigadoras, o sus viajes en busca de conocimientos. Obra y vida de Aalto se entrelazan formando un fecundo camino con cumbres y valles, sin el que no hubiera sido posible llegar hasta Paimio.
publishDate 2019
dc.date.none.fl_str_mv 2019
dc.type.none.fl_str_mv info:eu-repo/semantics/doctoralThesis
info:eu-repo/semantics/publishedVersion
format doctoralThesis
status_str publishedVersion
dc.identifier.none.fl_str_mv https://doi.org/10.35376/10324/42197
http://uvadoc.uva.es/handle/10324/42197
url https://doi.org/10.35376/10324/42197
http://uvadoc.uva.es/handle/10324/42197
dc.language.none.fl_str_mv Español
language_invalid_str_mv Español
dc.rights.none.fl_str_mv info:eu-repo/semantics/openAccess
http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/
eu_rights_str_mv openAccess
rights_invalid_str_mv http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/
dc.format.none.fl_str_mv application/pdf
dc.source.none.fl_str_mv reponame:UVaDOC. Repositorio Documental de la Universidad de Valladolid
instname:Universidad de Valladolid
instname_str Universidad de Valladolid
reponame_str UVaDOC. Repositorio Documental de la Universidad de Valladolid
collection UVaDOC. Repositorio Documental de la Universidad de Valladolid
repository.name.fl_str_mv
repository.mail.fl_str_mv
_version_ 1869405362738692096
score 15,301603