Jueces, psiquiatras y asistentes sociales. De matrimonios mal avenidos a menage à trois

Partiendo de la afirmación de que los sentimientos hacia los pobres y la pobreza son construcciones histórico-culturales, en este texto se analizan, primero, las políticas de clasificación, gestión y tratamiento del pauperismo, desde la vigilancia y el control hasta el encierro o la configuración de...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Rendueles Olmedo, Guillermo
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2000
País:España
Institución:Universidad de Murcia
Repositorio:DIGITUM. Depósito Digital Institucional de la Universidad de Murcia
OAI Identifier:oai:digitum.um.es:10201/22958
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10201/22958
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Disciplinas
Pobreza
Psiquiatrización
Higienismo
Poverty
Disciplines
Hygienism
Psychiatrizing
CDU::3 - Ciencias sociales::36 - Bienestar y problemas sociales. Trabajo social. Ayuda social. Vivienda. Seguros
CDU::6 - Ciencias aplicadas::61 - Medicina::614 - Higiene y salud pública. Contaminación. Prevención de accidentes. Enfermería
Descripción
Sumario:Partiendo de la afirmación de que los sentimientos hacia los pobres y la pobreza son construcciones histórico-culturales, en este texto se analizan, primero, las políticas de clasificación, gestión y tratamiento del pauperismo, desde la vigilancia y el control hasta el encierro o la configuración de agencias sociales y profesiones específicamente dedicadas a este fin. El tratamiento de la pobreza será objeto, en el siglo XIX, de proyectos científicos, bien desde la eugenesia -en sus versiones más extremas-, bien desde el higienismo -en sus versiones más moderadas-, que serán el origen de una serie de técnicas y medidas disciplinares aplicadas por, al menos, tres ámbitos profesionales: la judicatura, la psiquiatría y la asistencia social. En este "menage à trois" corresponderá a los asistentes sociales la policía de las familias -en especial de: las mujeres y niños considerados en peligro- y el control de su privacidad, y a los jueces y psiquiatras la definición del delito y del delincuente, convirtiendo el juicio legal en un diagnóstico clínico.