Algo más que el adiós al marxismo. El XXVIII Congreso del PSOE y el derecho de autodeterminación

El XXVIII Congreso del Partido Socialista Obrero Español, celebrado en mayo de 1979, ha sido recordado por la célebre renuncia de Felipe González a la Secretaría General. El PSOE se había reafirmado como marxista y González acababa de perder el debate nominalista sobre la definición del partido. Aqu...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Rodríguez-Flores Parra, Vega
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2021
País:España
Institución:Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Repositorio:Docta Complutense
Idioma:español
OAI Identifier:oai:docta.ucm.es:20.500.14352/7029
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/20.500.14352/7029
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:PSOE
XXVIII Congreso
Estado de las Autonomías
Nacionalismo
Autodeterminación
Transición democrática
XXVIII Congress
State of Autonomies
Nationalism
Self-determination
Democratic Transition
Política
Partidos y grupos políticos
Derecho autonómico
Historia contemporánea
59 Ciencia Política
5905.06 Partidos Políticos
5504.02 Historia Contemporánea
Descripción
Sumario:El XXVIII Congreso del Partido Socialista Obrero Español, celebrado en mayo de 1979, ha sido recordado por la célebre renuncia de Felipe González a la Secretaría General. El PSOE se había reafirmado como marxista y González acababa de perder el debate nominalista sobre la definición del partido. Aquel impacto emocional y mediático permitió ocultar tras los fuegos de artificio otros debates de mayor trascendencia práctica que también se dieron cita en aquel encuentro. Entre ellos, el que tenía que ver con su modelo de política autonómica. Desde 1979 estaba en juego cómo iba a construirse el Estado de las Autonomías, y el PSOE tenía la oportunidad de establecer en la resolución sobre autonomías cómo quería configurar y ordenar el nuevo modelo de Estado. Fue entonces cuando se negó en lo inmediato cualquier aspiración por un Estado federal y cuando, por primera vez, desapareció el término autodeterminación de su «programa máximo». Este derecho, sin embargo, se mantuvo como parte de la ponencia hasta el último momento, defendido todavía por parte del socialismo. Un hecho que ha sido ignorado por la historiografía y que demuestra hasta qué punto se ha olvidado una resolución que definió la deriva «racionalizadora» en la que el Partido Socialista se embarcó desde entonces.