Vitrina CERO: Dama celiae. El gamo que habitó el valle del Manzanares (Madrid) hace 300.000 años entre cazadores achelenses

En esta ocasión el espacio museográfico Vitrina CERO presenta al público el reciente descubrimiento de Dama celiae, un cérvido con dos únicas puntas en cada asta, que aporta nueva información fósil acerca de la evolución de los gamos durante el Pleistoceno. Las especies de este género se diversifica...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Martos, Juan Antonio, van der Made, Jan, Rodriguez-Alba, Juan José, Gamarrá, Jesús, Rubio Jara, Susana, Panera Gallego, Joaquín, Yravedra Sainz De Los Terreros, José, Orozco, Durgha, claver, Idoia
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2024
País:España
Institución:Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Repositorio:Docta Complutense
Idioma:español
OAI Identifier:oai:docta.ucm.es:20.500.14352/112498
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/20.500.14352/112498
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:903
Dama celiae
Museografía
Faunas del Pleistoceno medio
Paleolítico
Restauración
Museography
Middle Pleistocene fauna
Palaeolithic
Restoration
Knowledge transfer
Transferencia de conocimientos.
Humanidades
Prehistoria
5504.05 Prehistoria
Descripción
Sumario:En esta ocasión el espacio museográfico Vitrina CERO presenta al público el reciente descubrimiento de Dama celiae, un cérvido con dos únicas puntas en cada asta, que aporta nueva información fósil acerca de la evolución de los gamos durante el Pleistoceno. Las especies de este género se diversificaron en dos linajes: uno, extinto, redujo el número de puntas en sus astas, mientras que el segundo conduce a los gamos actuales con astas con varias puntas y una palmación. Dama celiae es el último representante del linaje de gamos sin astas palmeadas. Junto con otra especie de ciervo, hasta ahora desconocido en el resto de Europa, estas especies documentadas en el valle del río Manzanares (Madrid) hace 300 000 años son posiblemente el resultado de adaptaciones endémicas a un medio ambiente singular debido a la exposición de depósitos de yeso y una vegetación adaptada a este ambiente. La nueva especie ha sido reconocida en los sitios de Pedro Jaro I y Orcasitas. La presencia de herramientas líticas en depósitos fluviales próximos a los que preservaron los restos de estos gamos, junto a la existencia de marcas de corte en algunos huesos, implica que fueron consumidos y posiblemente cazados por especies humanas anteriores a los neandertales.