Nunca nos fuimos de Manderley

Patricia Esteban Erlés es una de las voces más destacadas dentro de la narrativa actual en lengua española. Sus primeras obras -Manderley en venta (publicado originalmente en 2008 y recientemente reeditado en Páginas de Espuma [2019c]), Azul ruso (2010, Páginas de Espuma), Casa de muñecas (2012, Pág...

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Detalles Bibliográficos
Autor: de la Varga Llamazares, Raquel|||0000-0001-8952-4457
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2024
País:España
Institución:Universitat Autònoma de Barcelona
Repositorio:Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ddd.uab.cat:305175
Acceso en línea:https://ddd.uab.cat/record/305175
https://dx.doi.org/urn:doi:10.5565/rev/brumal.981
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Patricia Esteban Erlés
Monster
Filmic intertextuality
Haunted house
Evil children
Monstruo
Intertextualidad fílmica
Casa encantada
Niños malignos
Descripción
Sumario:Patricia Esteban Erlés es una de las voces más destacadas dentro de la narrativa actual en lengua española. Sus primeras obras -Manderley en venta (publicado originalmente en 2008 y recientemente reeditado en Páginas de Espuma [2019c]), Azul ruso (2010, Páginas de Espuma), Casa de muñecas (2012, Páginas de Espuma) y Las madres negras (2018, Galaxia Gutenberg)- encierran un universo de crueldades familiares, decepciones y todo tipo de monstruos en ambientaciones que van desde los espacios góticos hasta las viviendas posmodernas, tendencia que gira hacia el terreno de lo maravilloso y los cuentos de hadas en Ni aquí ni en ningún otro lugar (2021). Los diálogos intermediales entre la ficción y la realidad massmediática son constantes, pero destacan especialmente los ecos cinematográficos a través de ambientaciones, motivos y personajes. En el presente trabajo se analiza la intertextualidad fílmica a través de la monstruosidad en su faceta fantástica -siendo el monstruo el motivo principal de la obra erlesiana-, poniendo especial atención a la influencia de las adaptaciones cinematográficas de obras como Rebecca (1938), de Daphne du Maurier, y diversas novelas de Stephen King (resignificadas a partir de sus versiones fílmicas) a través de personajes y espacios -especialmente el de la casa, igualmente convertido en icono a partir de las adaptaciones de las obras de Shirley Jackson y Richard Matheson-, así como de filmes protagonizados por niños siniestros.