Estudio de fenotipos clínicos asociados a asma refractaria

El asma persistente grave es aquella asma que necesita dosis altas de corticoides inhalados (CI), con o sin corticoides orales (CO), para conseguir y mantener su control (tanto de la clínica actual como del riesgo futuro de presentar exacerbaciones, inestabilidad, o disminución de la función pulmona...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Cárdenas Contreras, Remedios
Tipo de recurso: tesis doctoral
Fecha de publicación:2017
País:España
Institución:Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Repositorio:Docta Complutense
Idioma:español
OAI Identifier:oai:docta.ucm.es:20.500.14352/22545
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/20.500.14352/22545
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:616.248(043.2)
Asma
Asthma
Neumología
3205.08 Enfermedades Pulmonares
Descripción
Sumario:El asma persistente grave es aquella asma que necesita dosis altas de corticoides inhalados (CI), con o sin corticoides orales (CO), para conseguir y mantener su control (tanto de la clínica actual como del riesgo futuro de presentar exacerbaciones, inestabilidad, o disminución de la función pulmonar o efectos adversos del tratamiento). Lleva asociada otros tratamientos farmacológicos aconsejados por las guías, como el uso de adrenérgicos beta 2 de larga duración. Por otra parte, hablamos de asma de control difícil como aquella en la que no se han controlado las comorbilidades asociadas y/o los desencadenantes, o bien no se han excluido otras entidades que puedan cursar con asma, lo que dificulta su control diario y la prevención de las exacerbaciones. En más de un tercio de evaluaciones sistemáticas realizadas se manifestaron diagnósticos erróneos de procesos que simulan o agravan el asma .Por tanto, en personas con asma de control difícil, es primordial la identificación de estos factores que pueden causar síntomas similares, antes de aumentar el tratamiento. Se ha asociado con mayor frecuencia al sexo femenino, rinosinusitis, reflujo gastroesofágico, alérgenos ambientales, exposición ocupacional, intolerancia a aspirina, enfermedades sistémicas como por ejemplo la enfermedad tiroidea o la vasculitis y el tabaquismo entre muchos otros...