Procesos de desmaterialización : el Centro Pompidou de París y la Mediateca de Sendai

Cuando, en 1971, Renzo Piano y Richard Rogers presentan a instancias del ingeniero Ted Happold su propuesta para el concurso del C entro Pompidou, lo hacen a través de una serie de dibujos que describen la frenética actividad de la convulsa sociedad francesa de principios de los años setenta. La mem...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Peñín Llobell, Alberto|||0000-0002-5099-8644
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2012
País:España
Institución:Universitat Politècnica de Catalunya (UPC)
Repositorio:UPCommons. Portal del coneixement obert de la UPC
Idioma:español
OAI Identifier:oai:upcommons.upc.edu:2117/121153
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/2117/121153
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Architecture
Arquitectura
Àrees temàtiques de la UPC::Arquitectura
Descripción
Sumario:Cuando, en 1971, Renzo Piano y Richard Rogers presentan a instancias del ingeniero Ted Happold su propuesta para el concurso del C entro Pompidou, lo hacen a través de una serie de dibujos que describen la frenética actividad de la convulsa sociedad francesa de principios de los años setenta. La memoria del proyecto promete espacios para andar, serpentear, contactar, mirar, jugar, hacer el amor, dormir, visitar, estudiar, patinar, comer, comprar, nadar, al tiempo que anuncia un nuevo tipo de equipamiento cultural para la sociedad de masas, capaz de albergar una biblioteca, un centro de creación industrial, un instituto de investigación musical y un museo de arte contemporáneo. El jurado, constituido entre otros por Philip Johnson y Jean Prouvé, señala al equipo de Piano, Rogers y la ingeniería Ove Arup como ganador del concurso por ser el único en que “los usuarios podían autodiseñarse”. La importancia otorgada al contenido se plasma en la participación de técnicos de programación que conducen el proceso del proyecto a través de una serie de diagramas que parametrizan el programa. Desde el punto de vista de la actividad urbana, las bandejas de 100 x 50 m, apiladas en una megaestructura a medio camino entre la caja miesiana y la estética de Archigram, liberan un vacío urbano y ofrecen espacios libres dispuestos a albergar el frenesí de la sociedad pop.