| Resumo: | En el ámbito de la seguridad alimentaria, los pequeños vinicultores, al igual que el resto de operadores de empresa alimentaria, deben cumplir con una serie de condiciones y requisitos de higiene, necesarios para la obtención de productos alimenticios seguros para los consumidores. Los pequeños vinicultores, al poseer un volumen de producción reducido destinado a la venta al por menor, pueden acogerse a los criterios de flexibilidad recogidos en la normativa comunitaria y nacional para la implantación de su Sistema de Gestión de la Seguridad Alimentaria. En este sentido, se considera que la aplicación de un Plan de Buenas Prácticas de Higiene (BPH) o Programas de Prerrequisitos (PPR), junto con los documentos y registros pertinentes, sería suficiente para este tipo de establecimientos minoristas. Las BPH/PPR son medidas preventivas básicas y fundamentales que se aplican con el fin de reducir los peligros derivados de la infraestructura e instalaciones, del proceso productivo y de la formación del personal, que pueden afectar negativamente a la inocuidad del producto. Este documento-guía está diseñado para facilitar la comprensión y el cumplimiento de dichos requisitos legales por parte de los pequeños vinicultores con recursos limitados y que no pueden afrontar cargas administrativas excesivas.
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