Tratamiento hormonal sustitutivo después de la menopausia

[spa] Es relativamente fácil decidirse a iniciar un tratamiento hormonal sustitutivo en una paciente menopáusica con una sintomatología molesta, pero precisar cuánto tiempo debe mantener el tratamiento puede costar bastante trabajo. Otra situación confusa puede plantearla la mujer...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Usandizaga Calparsoro, Manuel, Moll, Neus
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:1993
País:España
Institución:Universidad de las Islas Baleares
Repositorio:Biblioteca Digital de les Illes Balears
OAI Identifier:medicinaBalear:Medicina_Balear_1993v08n3p138
Acceso en línea:http://ibdigital.uib.es/greenstone/sites/oai-site/collect/medicinaBalear/index/assoc/Medicina/_Balear_/1993v08n/3p138.dir/Medicina_Balear_1993v08n3p138.pdf
http://ibdigital.uib.es/greenstone/library/collection/medicinaBalear/document/Medicina_Balear_1993v08n3p138
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Menopause -- Hormone therapy
Descripción
Sumario:[spa] Es relativamente fácil decidirse a iniciar un tratamiento hormonal sustitutivo en una paciente menopáusica con una sintomatología molesta, pero precisar cuánto tiempo debe mantener el tratamiento puede costar bastante trabajo. Otra situación confusa puede plantearla la mujer que tolera bien la menopausia, en la que el tratamiento con estrógenos tiene una finalidad exclusivamente preventiva. Si consideramos aisladamente las fracturas osteoporóticas y las enfermedades cardiovasculares es posible tener dudas, pero teniendo en cuenta que el tratamiento hormonal sustitutivo mejora simultáneamente ambos problemas, parece que el beneficio supera ampliamente los riesgos. Tratándose de una terapéutica a largo plazo y cuyos beneficios pueden ser difíciles de apreciar individualmente para una paciente, es necesario dar una información amplia y cuidadosa antes de iniciarlo. Un dato importante es la frecuencia de abandonos del tratamiento, que parece próxima al 70%. Esta tasa elevada de abandonos justifica en parte el que se beneficie del tratamiento hormonal sustitutivo sólo una pequeña parte de las mujeres menopáusicas, y refleja el miedo a las complicaciones por un tratamiento hormonal a largo plazo. No debe imponerse a ninguna paciente este tipo de tratamiento y debe explicárseles que no se trata de un procedimiento inocuo, sino de un tratamiento cuyas ventajas superan ampliamente a los inconvenientes. Estos inconvenientes tampoco deben minimizarse y hay que recalcar también las servidumbres del tratamiento hormonal sustitutivo: reaparición de hemorragias regulares en muchas mujeres, recordar el tratamiento a menudo y con un esquema más o menos complicado si se hace un tratamiento cíclico y necesidad de realizar controles médicos periódicos. Por último hay que señalar que el tratamiento hormonal durante el climaterio no se inicia sólo después de la menopausia. Antes de esa fecha hay mujeres con síntomas de deprivación estrogénica y son frecuentes los ciclos anovulatorios con períodos de amenorrea a los que puede seguir una hemorragia por disrupción más o menos intensa. El ideal sería iniciar el tratamiento hormonal antes de la menopausia utilizando gestágenos o una combinación de estrógenos y gestágenos. En realidad la conducta a seguir puede resumirse diciendo que aunque la menopausia afecta a todas las mujeres, no debe considerarse como un fenómeno asociado al inevitable envejecimiento y aceptar todas las molestias que aparezcan. Muchos de los problemas que se asocian a la menopausia tienen solución y puede conseguirse un aumento en la duración y la calidad de vida de gran número de mujeres. Los médicos podemos contribuir a esta mejoría en las condiciones de vida, no sólo indicando y controlando tratamientos hormonales sustitutivos, sino también informando correctamente a las mujeres.