| Sumario: | El síndrome aurículo-temporal, también conocido como síndrome de Frey, es una entidad clínica caracterizada por presentar sudoración en la región preauricular coincidiendo con las comidas. Este cuadro aparece en algunos pacientes que han sido sometidos a parotidectomías, generalmente por tumoraciones benignas, debido a una reinervación aberrante de las fibras parasimpáticas colinérgicas que inervaban las glándulas parótidas, un periodo variable de alrededor de 6 meses es lo que tardan las terminales nerviosas en alcanzar la piel, sinaptando a nivel de la dermis liberando la acetilcolina a este nivel. Esto produce en el momento de la ingesta enrojecimiento (por vasodilatación cutánea) y sudoración (por activación de las glándulas sudoríparas ecrinas) en la región preauricular. En el presente estudio, se ha seleccionado una población de pacientes afectos de síndrome de Frey y se les ha propuesto entrar en estudio para determinar la utilidad de la toxina botulínica A para su tratamiento. Los pacientes que aceptaron entrar en el estudio, fueron sometidos a un cuestionario y se les realizó el test de Minor, para cuantificar y delimitar la afectación inicial. En los pacientes en los que se objetivó un síndrome de Frey significativo, se llevó a cabo la inyección intradérmica de toxina botulínica A. La dosis utilizada fue de 10 unidades/cm². Los pacientes fueron sometidos a un estrecho seguimiento durante las semanas siguientes a la inyección. No se observaron efectos secundarios ni reacciones adversas en ningún paciente. En torno al quinto día post-inyección los pacientes presentaron una desaparición total de la sudoración coincidente con las comidas en la zona afecta. Los pacientes se mantuvieron asintomáticos un periodo variable de tiempo, cuya media ha sido de diez y seis meses. En comparación con las diversas alternativas quirúrgicas (interposición de colgajos o de materiales aloplásticos) y no quirúrgicas (medicamentos varios, Iontoforesis o radioterapia) disponibles en la actualidad para el tratamiento del cuadro, el tratamiento con toxina botulínica A se ha mostrado como un tratamiento que sitúa a esta modalidad terapéutica al frente del arsenal terapéutico disponible. Conclusiones 1. La inyección intradérmica de toxina botulínica A es un método efectivo para controlar los síntomas de sudoración y enrojecimiento presentes en el síndrome aurícula-temporal establecido. 2. La inyección a altas dosis de toxina botulínica A en la región afectada no ha desencadenado, ni a nivel local, ni a nivel sistémico, efectos secundarios. 3. Se trata de un procedimiento de fácil aplicación en la consulta médica sin necesidad de ingreso, ni de hacer uso de las instalaciones quirúrgicas, ya que posee un carácter claramente ambulatorio. 4. La técnica presenta una baja morbilidad, ya que en ningún casos se produjeron efectos adversos durante, ni como consecuencia de la inyección. 5. Se trata de una técnica reproducible y protocolizable, y además una vez finalizado el efecto puede repetirse. 6. La duración del efecto libre de sudoración aplicando una dosis de 10 U/ cm² fue de 16 meses de media.
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