Antonio Hurtado de Mendoza. Estudio y análisis de la dramaturgia del Secretario Real de la corte de Felipe IV

[spa] Ingenio, arte, política y olvido son las cuatro palabras que mejor definen a Antonio Hurtado de Mendoza y su obra, los objetos de estudio de esta tesis que persigue recuperarlos de las sombras de la desmemoria de la historia, la cual relegó el talento dramático hurtadiano, posiblemente, por la...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Lorenzo Martínez, Raquel
Tipo de recurso: tesis doctoral
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2020
País:España
Institución:Universidad de Barcelona
Repositorio:Dipòsit Digital de la UB
OAI Identifier:oai:diposit.ub.edu:2445/151399
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/2445/151399
http://hdl.handle.net/10803/668732
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Regnat de Felip IV d'Espanya, 1621-1665
Hurtado de Mendoza, Antonio, 1586-1644
Cervantes Saavedra, Miguel de, 1547-1616
Calderón de la Barca, Pedro, 1600-1681
Teatre espanyol
Spanish drama
Descripción
Sumario:[spa] Ingenio, arte, política y olvido son las cuatro palabras que mejor definen a Antonio Hurtado de Mendoza y su obra, los objetos de estudio de esta tesis que persigue recuperarlos de las sombras de la desmemoria de la historia, la cual relegó el talento dramático hurtadiano, posiblemente, por la conjunción entre arte y política que representan sus comedias. En esta investigación se ha rescatado de la oscuridad a quien fue el gran poeta y dramaturgo de la corte de Felipe IV y mano derecha del conde-duque de Olivares, así como su teatro mayor a partir de un estudio crítico y pormenorizado de sus comedias, cuyo valor literario, histórico, sociológico y filosófico las convierten en una valiosa fuente de conocimiento del pasado más esplendoroso de la cultura española: los Siglos de Oro. Asimismo, en esta tesis, también se han establecido los rasgos definitorios del teatro mendoziano, los cuales aún estaban por determinar, y se han rastreado las fuentes hurtadianas que pudieron marcar su estilo, así como las concomitancias y discordancias entre sus obras y las de otros dramaturgos contemporáneos nacionales e internacionales de la envergadura de Lope, Cervantes, Calderón o Molière, con el fin de observar el diálogo “interautorial” que Hurtado de Mendoza estableció con sus fuentes y los guiños que otros pudieron brindarle al cántabro en sus piezas dramáticas. Dicha comparativa ha permitido observar que el talento de Antonio Hurtado de Mendoza fue conocido y reconocido por grandes personalidades del Barroco, así como aludido, de manera más o menos directa, en obras de otros autores, lo cual nos hace pensar en una cierta importancia de su figura y producción dentro del panorama teatral barroco; y que, lejos de deberse a su insignificancia, el motivo de esa inatención de la crítica por su teatro mayor durante tanto tiempo se remonte al descuido, heredado desde la caída del conde-duque, de las comedias hurtadianas, cuya vinculación con la corte y la política reformista olivaresiana debieron abocarlas al olvido.