Correlación y evolución paleogeográfica del Cretácico al norte y sur del Sistema Central

La comparación de las facies y paleogeografía del Cretácico de los bordes N y 5 del Sistema Central español pone de manifiesto algunos hechos de gran interés para la comprensión de la evolución del sector meridional de la cuenca del N de España (Meseta norcastellana) y su articulación con la cuenca...

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Detalles Bibliográficos
Autores: Alonso Zarza, Ana María, Mas Mayoral, José Ramón
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:1982
País:España
Institución:Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Repositorio:Docta Complutense
Idioma:español
OAI Identifier:oai:docta.ucm.es:20.500.14352/65179
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/20.500.14352/65179
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:56:574.9(234.1)
551.763(234.1)
Paleogeografía
Cretácico
Sistema Ibérico
Geología estratigráfica
2506.19 Estratigrafía
Descripción
Sumario:La comparación de las facies y paleogeografía del Cretácico de los bordes N y 5 del Sistema Central español pone de manifiesto algunos hechos de gran interés para la comprensión de la evolución del sector meridional de la cuenca del N de España (Meseta norcastellana) y su articulación con la cuenca Ibérica durante el megaciclo del Cretácico superior. En este trabajo se estudian las series tipo conocidas en ambos bordes, correlacionándolas sobre todo a partir de datos sedimentológicos y evolutivos. Asimismo, se hace un estudio de la paleogeografía del área y de los factores paleotectónicos más importantes que afectaron a la sedimentación llegando a las siguientes conclusiones: — En primer lugar, se reconocen en la parte meridional los dos ciclos sedimentarios (Cenomano-Turoniense y Senoniense), ambos de carácter transgresivo-regresivo que ya eran conocidos en el Norte. — Además se reflejan los accidentes paleogeográficos de dirección NW-SE (Escalones) ya conocidos en la región de Segovia, manifestándose su importancia como condicionantes de la sedimentación. — La dirección NNE-SSW que delimitaba la forma de la cuenca es aquí también reconocida. El mar penetró más profundamente a lo largo del borde meridional de la Sierra durante el Turoniense, probablemente a lo largo de un surco marginal. — Por último, es posible ver que durante el segundo Ciclo se produce la homogenización de la cuenca, no reflejándose ya en la sedimentación la influencia de la dirección estructural NNE-SSW, que tenía gran importancia en la distribución de las facies durante el desarrollo del Ciclo Cenomano-Turoniense.