Migraciones internas, inmigración exterior y emigración de españoles hacia el extranjero

Los estudios comparativos sostienen que España es un país de baja movilidad interna. Sin embargo, esta afirmación generalista esconde una heterogeneidad geográfica más compleja, pues la intensidad migratoria difiere en función del territorio y del nivel educativo de los individuos. Los balances inte...

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Detalles Bibliográficos
Autor: González-Leonardo, Miguel|||0000-0003-2508-7977
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2020
País:España
Institución:Universitat Autònoma de Barcelona
Repositorio:Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ddd.uab.cat:233758
Acceso en línea:https://ddd.uab.cat/record/233758
https://dx.doi.org/urn:doi:10.5565/rev/dag.596
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Migraciones internas
Migraciones internacionales
Nivel educativo
Selectividad educativa
Migración diferencial
Migracions internes
Migracions internacionals
Nivell educatiu
Selectivitat migratòria
Migració diferencial
Internal migration
International migration
Educational attainment
Educational selectivity
Differential migration
Migrations internes
Migrations internationales
Niveau d'éducation
Sélection selon le niveau d'éducation
Migration différentielle
Descripción
Sumario:Los estudios comparativos sostienen que España es un país de baja movilidad interna. Sin embargo, esta afirmación generalista esconde una heterogeneidad geográfica más compleja, pues la intensidad migratoria difiere en función del territorio y del nivel educativo de los individuos. Los balances interprovinciales de población autóctona poco cualificada son, exceptuando las lógicas espaciales de desconcentración, relativamente equilibrados, mientras que la dinámica migratoria de los jóvenes con educación universitaria denota procesos importantes de expulsión y causación acumulativa. En términos cuantitativos, la emigración de españoles hacia el extranjero es poco significativa si se compara con la movilidad interna. La inmigración extranjera, lejos de solventar los desequilibrios territoriales, ha contribuido a alimentar los procesos de acumulación del capital humano cualificado, pues la mayor parte de los alóctonos que se asentaron en las provincias secularmente expulsoras presentan un nivel educativo limitado, mientras que los foráneos más cualificados se concentran en las mismas áreas receptoras del talento autóctono.