Pobres criaturas : Frankenstein en femenino

Fue precisamente una mujer, Mary Shelley, quien proyectó hacia el mundo contemporáneo la recreación del mito clásico de Prometeo, en la figura del doctor Victor Frankenstein, con su mítica novela publicada en 1816. Pasaron más de cien años hasta que James Whale y Boris Karloff nos dejaron un gran cl...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: García Serrano, Federico Nicolás
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2024
País:España
Institución:Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Repositorio:Docta Complutense
Idioma:español
OAI Identifier:oai:docta.ucm.es:20.500.14352/101741
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/20.500.14352/101741
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:791.43
Poor things
Yorgos Lanthimos
Pobres criaturas
Análisis fílmico
Crítica cinematográfica
Emma Stone
Mejores películas del año 2023
Mito de Frankenstein
Películas cinematográficas
Cine (Ciencias de la Información)
6203.01 Cinematografía
Descripción
Sumario:Fue precisamente una mujer, Mary Shelley, quien proyectó hacia el mundo contemporáneo la recreación del mito clásico de Prometeo, en la figura del doctor Victor Frankenstein, con su mítica novela publicada en 1816. Pasaron más de cien años hasta que James Whale y Boris Karloff nos dejaron un gran clásico referencial del cine contemporáneo (Frankenstein, 1931), al que han ido sucediendo un número muy notable de nuevas versiones y reinterpretaciones, que desbordaron los parámetros del cine de terror y prácticamente abarcan todos géneros, desde la comedia disparatada al cine infantil; y todas las épocas, pues como todo gran clásico persiste incombustible al paso del tiempo. No es una tarea sencilla volver con novedades a un asunto tan trabajado en la mitomanía de la ficción, ni tampoco hacerlo con tantos aciertos y originalidad como la lograda por Yorgos Lanthinos. En la última película sobre el viejo mito, éste ha resucitado más autónomo y feminista que nunca. También con una notable carga estética, que dinamita el blanco y negro para estallar en una orgía colorista, que sin embargo constituye un eslabón más en la evolución de los mundos de inspiración gótica, fieles a la verticalidad y los claroscuros. En esa esa misma línea de expresividad neo medieval, que ha hecho suya el género fantástico. Y siguiendo las tendencias modernas, la película traspasa géneros, abarcando también la ciencia ficción, la comedia erótica, el drama, el realismo mágico, incluso el surrealismo.