Luisa Granero Sierra escultora

[spa] Esta nuestra época contemporánea, la de los avances tecnológicos y las creaciones de cartón-piedra, parece alejarse cada vez más de ese aspecto de la vida, tan complejo, admirado y necesario para el hombre como es el Arte. Hemos cambiado de época y hasta de necesidades y sin duda alguna nos he...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Granero, Luisa, 1924-2012
Tipo de recurso: tesis doctoral
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:1982
País:España
Institución:Universidad de Barcelona
Repositorio:Dipòsit Digital de la UB
OAI Identifier:oai:diposit.ub.edu:2445/197460
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/2445/197460
http://hdl.handle.net/10803/688182
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Escultura
Sculpture
Descripción
Sumario:[spa] Esta nuestra época contemporánea, la de los avances tecnológicos y las creaciones de cartón-piedra, parece alejarse cada vez más de ese aspecto de la vida, tan complejo, admirado y necesario para el hombre como es el Arte. Hemos cambiado de época y hasta de necesidades y sin duda alguna nos hemos alejado de numerosos conceptos humanos que, en un pasado, confirmaron y configuraron unas épocas, pero que en la actualidad parecen difuminarse y hasta perderse ante los imperativos de la sociedad tecnológica. Porque –y no entraremos en tópicos gratuitos– muy lejos están ya las épocas doradas, artísticamente hablando, del Renacimiento o del Medioevo en las que todo artista conocía la posibilidad de una generosa creación estimulada por múltiples conocimientos en todos los terrenos artísticos: la literatura, la escultura, la música, la ciencia y la pintura se interrelacionaban y complementaban de la mano de un Miguel Ángel, de un Berrocchio, de un Leonardo, o de un Bruneleschi, artistas incansables, investigadores insaciables, cuya vida estuvo dedicada en todo momento a ese Arte con mayúsculas, que en este nuestro Siglo XX se ha ido desintegrando hasta las llamadas especializaciones que limitan al hombre actual en terrenos concretos, Y quizás por ello, y desde un punto de vista totalmente personal, me resulte difícil hablar y escribir sobre mi obra, precisamente porque, y al contrario de aquellos artistas tan admirados, mi vida ha estado dedicada a la escultura, a la pintura y al dibujo, sin haber llegado a desarrollar otros aspectos creativos, como bien podría ser la literatura. De ahí que, en estos momentos, la pluma se quede pequeña y no consiga fluir con los sentimientos porque estos sólo fueron educados por la época en que se manifestaron para transmitirse mediante las manos y el trabajo que con ellas consigo realizar.