Movimientos sociales en Madrid: ¿hay base crítica entre los universitarios para otro 15M?

El origen de este trabajo fue la conferencia titulada 15M: Successes and Failures in Perspective, celebrada en la Universidad de Estocolmo el 16 de diciembre de 2019. La investigación fue realizada en el seno del grupo Ethics, Behavior and Chrematistics (EBC). Tras el paso de una década era el momen...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Berumen, Sergio A., Berumen, Regina
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2023
País:España
Institución:Universidad Rey Juan Carlos
Repositorio:BURJC-Digital. Repositorio Institucional de la Universidad Rey Juan Carlos
OAI Identifier:oai:burjcdigital.urjc.es:10115/28874
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/10115/28874
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Movimientos sociales
15M
Psicología social
Comportamiento colectivo
Consciencia política
Descripción
Sumario:El origen de este trabajo fue la conferencia titulada 15M: Successes and Failures in Perspective, celebrada en la Universidad de Estocolmo el 16 de diciembre de 2019. La investigación fue realizada en el seno del grupo Ethics, Behavior and Chrematistics (EBC). Tras el paso de una década era el momento para valorar cómo todo aquello es recordado y la huella que ha dejado entre la juventud. La presente investigación se articula sobre la existencia/ausencia de base crítica para un movimiento similar al 15M entre los universitarios. De conformidad a los resultados, el 17.7% del grupo de los Indignados 15M no parece ser suficiente para emprender un movimiento de la magnitud del 15M. La falta de interés de la juventud en formar parte de movimientos asociativos contestatarios puede obedecer a diversos factores, tales como: i) desinterés por la construcción de pensamiento crítico, por ejemplo, mediante la lectura de clásicos heterodoxos o de la celebración de debates en preparatorias, institutos y facultades; ii) desinterés en el seguimiento de los acontecimientos relacionados con la política tradicional; iii) desinterés en la asunción de compromisos de carácter social, y iv) por ignorancia de los costes sociales que conlleva la producción y transporte de bienes de consumo desde países lejanos, más por voluntad que por la falta de información, entre otros. El 15M constató que las protestas cívicas, pacíficas, y sobre todo de desobediencia civil, eran posibles; hasta antes del 15M la insumisión era un rasgo político que no estaba en el horizonte, por lo que el gran legado del 15M es más filosófico que pragmático: es la búsqueda de autoconsciencia sobre «quiénes somos», «dónde estamos» y «hacia dónde queremos ir».