Teoría de errores de observación

En Astronomía y en Geodesia, como en las restantes ciencias experimentales, se opera con frecuencia con valores numéricos obtenidos por observación y medida. Estos valores, por muy cuidadosa que sea la observación y por muy grande que sea la precisión de los aparatos empleados, vienen siempre afecta...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Sevilla, Miguel J.
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:1993
País:España
Institución:Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)
Repositorio:DIGITAL.CSIC. Repositorio Institucional del CSIC
OAI Identifier:oai:digital.csic.es:10261/6635
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10261/6635
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Teoría de errores de observación
Descripción
Sumario:En Astronomía y en Geodesia, como en las restantes ciencias experimentales, se opera con frecuencia con valores numéricos obtenidos por observación y medida. Estos valores, por muy cuidadosa que sea la observación y por muy grande que sea la precisión de los aparatos empleados, vienen siempre afectados por un conjunto de errores que no en todos los casos es posible determinar, y que son debidos a varias causas de muy diversa naturaleza: deficiencias de los aparatos de observación, variación de las condiciones ambientales, defectos de los sentidos o distracciones del observador, etc, etc. Si se repite un cierto número de veces una observación en la que se trata de determinar el valor de una magnitud, efectuando todas las observaciones con los mísmos métodos y aparatos y con en máximo esmero posible, se obtendrán en general resultados distintos en las distintas observaciones. (En realidad esta discordancia depende en cierto modo de la precisión que se quiera obtener pues, por ejemplo, si se realiza una serie de medidas de un mismo ángulo solamente con la aproximación del grado puede ocurrir que varias de ellas coincidan; esto difícilmente sucedería si se pretendiesen aproximaciones del orden del segundo o fracción de éste). Se presenta así el problema de definir, partiendo de estos datos de observación, cual ha de tomarse como valor de la magnitud medida, el que se llamará valor más probable, de modo que el error cometido al tomar dicho valor más probable como medida de la magnitud en cuestión sea el menor posible. Y adoptando ya este valor más probable interesa conocer el grado de precisión con que se han efectuado las observaciones, y la aproximación con que aquel representa la magnitud medida.