Perspectivas del sistema bancario español: evolución o revolución?

El sistema bancario español ha experimentado en los últimos años cambios significativos, siendo por supuesto la crisis el principal vector generador de los mismos. Además de causar una considerable reducción en el número de entidades operativas (y el consiguiente incremento en los niveles de concent...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Garrido Torres, Antoni
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2017
País:España
Institución:Varias* (Consorci de Biblioteques Universitáries de Catalunya, Centre de Serveis Científics i Acadèmics de Catalunya)
Repositorio:Recercat. Dipósit de la Recerca de Catalunya
OAI Identifier:oai:recercat.cat:2445/120552
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/2445/120552
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Bancs
Espanya
Banks
Spain
Descripción
Sumario:El sistema bancario español ha experimentado en los últimos años cambios significativos, siendo por supuesto la crisis el principal vector generador de los mismos. Además de causar una considerable reducción en el número de entidades operativas (y el consiguiente incremento en los niveles de concentración) y moderar la expansión del balance, la crisis ha reducido considerablemente la dimensión de las plantillas y el número de sucursales operativas. Obligados por la presión de los reguladores, las entidades bancarias españolas han realizado un esfuerzo de saneamiento de sus balances considerable provisionando una cifra cercana a los 300.000 millones de euros y han incrementado también significativamente tanto el volumen como la calidad de sus recursos propios. La mejora de la coyuntura económica, el estancamiento de la morosidad, los menores costes del pasivo y el incremento de los ingresos por comisiones han permitido volver a presentar tasas positivas de rentabilidad, si bien inferiores a las existentes con anterioridad al estallido de la crisis, dados los reducidos tipos de interés actuales y la todavía debilidad de la demanda de crédito. Mucho más solventes en todo caso que antes de la crisis, los bancos españoles se enfrentan a un conjunto de retos (reducida rentabilidad, presión regulatoria, avances tecnológicos y competencia creciente) de considerable magnitud. Además de considerar inevitable una nueva ronda de consolidación del sector y reclamar a los reguladores que garanticen que la competencia tenga lugar en igualdad de condiciones, los bancos españoles están redefiniendo sus modelos organizativos y de negocio para hacer frente a los retos señalados. Las entidades tienen también que conseguir que los clientes vuelvan a confiar en ellas, ya que la relación personal y directa con el cliente es precisamente la principal ventaja competitiva de que disponen los bancos frente a los nuevos competidores digitales.