La convocatoria del "usatge" "Princeps namque" en 1368 y sus repercusiones en la ciudad de Barcelona

El "Princeps namque" alude a las dos palabras iniciales del número 68 de los Usatges de Barcelona, que pertenecería al núcleo primitivo de esta compilación (c. 1140-1150). Por su carácter de movilización general de todos los habitantes del Principado ("si.s vol sien reyals o de prelat...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Sánchez Martínez, Manuel
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2001
País:España
Institución:Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)
Repositorio:DIGITAL.CSIC. Repositorio Institucional del CSIC
OAI Identifier:oai:digital.csic.es:10261/35091
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10261/35091
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Usatge
Princeps namque
Barcelona
Siglo XIII
Siglo XIV
Concell de Cent
Descripción
Sumario:El "Princeps namque" alude a las dos palabras iniciales del número 68 de los Usatges de Barcelona, que pertenecería al núcleo primitivo de esta compilación (c. 1140-1150). Por su carácter de movilización general de todos los habitantes del Principado ("si.s vol sien reyals o de prelats o persones ecclesiàstiques o de barons o de cavallers o de ciutadans o de hòmens de vila"), la invocación del Princeps namque es netamente diferente a la convocatoria del ejército feudal (llamémosle así) formado por todos aquellos que estaban obligados a prestar al rey un servicio militar por vínculos de carácter feudovasallático; y a la de la host vecinal, que el monarca -y el veguer en su nombre- podía movilizar exclusivamente en tierras del patrimonio real. Naturalmente, la redención de la host real y la consiguiente conversión del servicio militar en una cantidad pagada por la comunidad al monarca es una práctica bien conocida y documentada -aunque todavía no bien estudiada- desde el siglo XIII. La especificidad del Princeps namque radica en que, una vez invocado por el rey, tenía vigor en todo el territorio catalán, haciendo abstracción de las respectivas jurisdicciones. Por tanto, las eventuales composicions o avinençes del usatge debían hacerse -generalmente en forma de capitulaciones- con cada ciudad y cada señorío laico o eclesiástico; o bien, se aprovechaba la reunión de los tres brazos en asamblea para pactar una composició general, como sucedió en 1368. Aquí reside la originalidad del "Princeps namque" y su capacidad de convertirse en un importante instrumento de penetración regia en los ámbitos señoriales.