Las emociones y el nuevo espíritu del capitalismo

A partir de los años 70, el sistema capitalista se introdujo en nuevos ámbitos de la sociedad española como el turismo, las actividades culturales, el ocio etc. hasta que en la década de los noventa influye en el denominado desarrollo personal. En la actualidad lo que se fomenta es la idea de que si...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Hernández Hernández, Fernando
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2006
País:España
Institución:Ministerio de Educación y Formación Profesional (MEFP)
Repositorio:Redined. Red de Información Educativa
OAI Identifier:oai:redined.educacion.gob.es:11162/35073
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11162/35073
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:filosofía de la educación
capitalismo
individualismo
emotividad
principios de educación
Descripción
Sumario:A partir de los años 70, el sistema capitalista se introdujo en nuevos ámbitos de la sociedad española como el turismo, las actividades culturales, el ocio etc. hasta que en la década de los noventa influye en el denominado desarrollo personal. En la actualidad lo que se fomenta es la idea de que si uno está bien consigo mismo y gestiona bien sus emociones se va a producir un cambio social y, en realidad, esta creencia lo que favorece es que los espacios públicos de relación y de respuesta social se desarticulen. Este individualismo es argumentado mediante teorías de principios de los años ochenta, en las que por primera vez se planteaba la primacía de las emociones frente a la tradición racionalista burguesa y que en un principio supuso un cambio social radical puesto que el amor al trabajo comienza a formar parte del trabajo. Es entonces, cuando una vez que los profesores no se sienten plenos con su trabajo, que se produce un repliegue hacia el interior, hacia lo individual, de tal forma que para suplir la carencia de proyectos colectivos (como alternativa al desamparo y al aislamiento) surge la educación emocional.