Repensando a Paulo Freire como pedagogo-educador social: elogio de un quehacer cívico, educativo y cultural (trans)formador

Paulo Freire ilumina la pedagogía desde los años cuarenta del pasado siglo. Fue entonces cuando inició su trabajo educativo y social con los pobres que no sabían leer ni escribir, tomando conciencia de las graves carencias formativas de la población adulta. Testigo del tiempo histórico que le tocó v...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Caride Gómez, José Antonio
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2021
País:España
Institución:Universidad de Santiago de Compostela (USC)
Repositorio:Minerva. Repositorio Institucional de la Universidad de Santiago de Compostela
Idioma:español
OAI Identifier:oai:minerva.usc.gal:10347/27532
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10347/27532
Access Level:acceso abierto
Descripción
Sumario:Paulo Freire ilumina la pedagogía desde los años cuarenta del pasado siglo. Fue entonces cuando inició su trabajo educativo y social con los pobres que no sabían leer ni escribir, tomando conciencia de las graves carencias formativas de la población adulta. Testigo del tiempo histórico que le tocó vivir en Brasil, América Latina y el mundo, reconociéndose a sí mismo como «substancialmente político y adjetivamente pedagogo», su legado continúa proyectándose en nuevas oportunidades para leer la educación y la vida con una visión socio-política, liberadora y transformadora. Sus pedagogías —del oprimido, la indignación, la autonomía o la esperanza— llegaron para quedarse, abriendo las fronteras de la humanidad a nuevos horizontes para la educación (todas las educaciones), las culturas y las comunidades. Las enseñanzas y los aprendizajes que procuran en, con y para la libertad… tienen la obligación de repensarse críticamente en sus conceptos, teorías y prácticas. Debe hacerse poniendo más énfasis en la Pedagogía Social, sobre la que nunca escribió, y en la Educación Social —a la que apenas nombró— en un momento decisivo para su desarrollo científico, académico y profesional. Lo haremos elogiando el quehacer cívico-político, pedagógico y cultural de Freire, respetando el deseo que expresó al crearse el Instituto que lleva su nombre en São Paulo: «No quiero que me repitan, quiero que me reinventen». Este es nuestro principal objetivo cuando todo indica que sus propuestas, en las palabras y los hechos, abrazan respuestas con las que mejorar el mundo enfermo que habitamos