Alteraciones mayores del electrocardiograma y riesgo cardiovascular en la población mediterránea de medio y alto riesgo

Introducción: Las alteraciones mayores del electrocardiograma (AMECG) son frecuentes en personas de mediana y avanzada edad, y podrían ser un factor importante en la predicción de eventos cardiovasculares (ECV). Objetivo: Analizar la asociación entre AMECG (clasificación de Minnesota) y ECV independ...

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Detalles Bibliográficos
Autores: Pou Bordoy, Joan, Leiva, Alfonso, Albendín Ariza, Maria José, Elosua Llanos, Roberto, Rigo Carratalà, Fernando, Romaguera Bosch, Dora, Salas Salvadó, Jordi, Babio, Nancy, Martínez-González, Miguel Ángel, 1957-, Toledo, Estefania, Fitó Colomer, Montserrat, Arós, Fernando, Estruch, Ramón, Fiol, Miquel
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2025
País:España
Institución:Universitat Pompeu Fabra
Repositorio:Repositorio Digital de la UPF
OAI Identifier:oai:repositori.upf.edu:10230/72197
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/10230/72197
http://dx.doi.org/10.1016/j.medcli.2024.10.010
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Riesgo cardiovascular
Electrocardiograma
Predicción
Evento cardiovascular
Descripción
Sumario:Introducción: Las alteraciones mayores del electrocardiograma (AMECG) son frecuentes en personas de mediana y avanzada edad, y podrían ser un factor importante en la predicción de eventos cardiovasculares (ECV). Objetivo: Analizar la asociación entre AMECG (clasificación de Minnesota) y ECV independientemente de los factores de riesgo cardiovascular (FRCV) clásicos y valorar si mejoran la predicción de la función de riesgo FRESCO-Función de Riesgo Española de Acontecimientos Coronarios. Método: Se incluyeron 1.752 participantes del estudio PREDIMED entre 55 y 80 años con RCV medio o alto, con una media de seguimiento de 5,1 años. Durante el periodo de seguimiento se ha estimado la incidencia acumulada de ECV por sexo y presencia de AMECG, y analizado la asociación entre AMECG y ECV mediante regresión multivariante de Cox ajustadas por grupo de aleatorización y RCV (FRESCO). Para analizar la mejora en la predicción se calcularon los índices C de Harrel's, Nam d’Agostino, Net Reclassification Improvement e Integrated Discrimination Improvement. Resultados: Al inicio del estudio, un 25% de los participantes presentaron AMECG. Durante el seguimiento aparecieron 112 ECV (16 muertes cardiovasculares, 15 infartos agudo de miocardio, 38 anginas, 43 accidentes cerebrovasculares). Las AEMCG se asociaron a una mayor probabilidad de sufrir un ECV. En varones, las principales AMECG asociadas a la aparición de ECV fueron los criterios de hipertrofia de ventrículo izquierdo (HVE) con inversión de onda T (HR: 17,88; IC 95%: 5,51-58,03; p valor < 0,001) y el alargamiento de QT (HR: 2,41; IC 95%: 1,38-4,21; p valor = 0,002), y en mujeres la fibrilación auricular (HR: 5,7; IC 95%: 1,76-18,72; p valor = 0,006) y el descenso del ST (HR: 3,24; IC 95%: 1,36-7,71; p valor < 0,001). No se observó mejoría significativa en la capacidad predictiva de FRESCO al introducir las AMECG. Conclusiones: Las AMECG se asocian de manera independiente con los ECV, por lo que deben ser consideradas durante el curso del proceso clínico. Sin embargo, no ofrece una mejora adicional en la predicción del riesgo cardiovascular a la proporcionada por los factores de riesgo clásicos.