Ecología del ectoparasitismo: muestreo, distribución e implicaciones eco-evolutivas de los ectoparásitos

El parasitismo es una de las formas de vida más extendidas en el planeta y se considera que más de la mitad de los seres vivos son parásitos al menos en alguna fase de su ciclo vital (Price 1980; Poulin y Morand 2000). Los parásitos son organismos que toman recursos de sus hospedadores y viven a exp...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Castaño Vázquez, Francisco, Merino , Santiago, Garrido Bautista, Jorge
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2025
País:España
Institución:Universidad de Castilla-La Mancha
Repositorio:RUIdeRA. Repositorio Institucional de la UCLM
OAI Identifier:oai:ruidera.uclm.es:10578/47118
Acceso en línea:https://doi.org/10.7818/ECOS.3064
https://hdl.handle.net/10578/47118
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Distribución geográfica
Ecología del ectoparasitismo
Ecología y evolución
Ectoparasitismo
Muestreo
Descripción
Sumario:El parasitismo es una de las formas de vida más extendidas en el planeta y se considera que más de la mitad de los seres vivos son parásitos al menos en alguna fase de su ciclo vital (Price 1980; Poulin y Morand 2000). Los parásitos son organismos que toman recursos de sus hospedadores y viven a expensas de estos, causándoles un perjuicio, para completar su desarrollo. Los parásitos, en general, se caracterizan por su pequeño tamaño en comparación con el de su hospedador, por lo que suelen pasar bastante desapercibidos a simple vista. Sin embargo, algunos concienzudos estudios han demostrado que la biomasa de parásitos en un ecosistema puede superar a la biomasa de algunos vertebrados (Kuris et al. 2008). Entre los parásitos más llamativos se encuentran los ectoparásitos dado que, como su nombre indica, producen infestaciones en el exterior de sus hospedadores, lo que los hace más fácilmente observables y, en consecuencia, más fáciles de muestrear y examinar. Ácaros, garrapatas, moscas, jejenes, mosquitos, pulgas, chinches y otros artrópodos son bien conocidos por sus molestas picaduras y otros efectos que causan al alimentarse de la sangre u otros tejidos de sus hospedadores (ejemplos de algunos de estos ectoparásitos se muestran en la Figura 1). Los efectos que producen estos organismos suelen ir más allá de los daños directos que generan con sus picaduras y la obtención de tejidos de los que se alimentan, ya que en muchos casos también actúan como vectores de otras enfermedades, transmitiendo patógenos entre sus hospedadores vertebrados.