Transhumanismo y consciencia fenoménica.

Los últimos avances de la ciencia invitan a pensar en la posibilidad práctica del transhumanismo. Pero quizá es pertinente estudiar una pregunta a la que todavía ni la ciencia ni la filosofía han sabido dar respuesta. En concreto, la naturaleza de la consciencia fenoménica de Ned Block o del concept...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Garrido Merchán, Eduardo César
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2022
País:España
Institución:Universidad Francisco de Vitoria
Repositorio:DDFV. Repositorio Institucional de la Universidad Francisco de Vitoria
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ddfv.ufv.es:10641/5265
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/10641/5265
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Consciencia fenoménica
Transhumanismo
Misterianismo
Descripción
Sumario:Los últimos avances de la ciencia invitan a pensar en la posibilidad práctica del transhumanismo. Pero quizá es pertinente estudiar una pregunta a la que todavía ni la ciencia ni la filosofía han sabido dar respuesta. En concreto, la naturaleza de la consciencia fenoménica de Ned Block o del concepto de vigilancia de Stanislas Dehaene. Pese a los últimos avances en neurociencia y en inteligencia artificial, seguimos sin pistas para responder a la pregunta del problema fuerte de la consciencia de David Chalmers, del como y por qué estamos aquí. Somos capaces de discriminar de que información somos conscientes, pero no hemos conseguido averiguar por qué somos conscientes o como se genera esa consciencia. El problema es mas grave de lo que parece, ya que no somos capaces de medir, definir ni replicar la consciencia fenoménica. Sin medición, si el objeto de estudio es subjetivo y cualitativo, no se puede aplicar el método científico. Luego, pese a que podríamos replicar la información de nuestro cerebro en un artefacto mecánico, nada garantiza que nuestra consciencia fenoménica se replique ahí, ya que no podemos medir la consciencia fenoménica. Este artefacto hecho a imitación nuestra podría no ser mas que un zombie filosófico, en palabras de David Chalmers, un ser sin consciencia fenoménica, un ser sin alma. Ante esta realidad, cabe preguntarnos: ¿es seguro explorar la alternativa de trascender en un sistema independiente de nuestro cerebro biológico, como un ordenador, sino tenemos ninguna herramienta para medir si ese sistema puede ser consciente de si mismo o producir consciencia fenoménica como un epifenómeno? Si la respuesta, como se defiende en este trabajo, es negativa, una alternativa mas segura para el transhumanismo es explorar la ingeniería genética, los implantes artificiales o embeber el cerebro en sistemas artificiales.