Paisajes mutantes de Huelva y la costa occidental

La comarca de Huelva y la costa occidental se extiende por 1.394 kilómetros cuadrados adosados a una planicie litoral, articulada y diseccionada por los ríos Guadiana, Carreras, Piedras y Tinto-Odiel. Estos ríos conforman en su desembocadura estuarios y marismas, precedidas de caños y esteros, que e...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Márquez Domínguez, Juan Antonio
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2019
País:España
Institución:Universidad de Huelva (UHU)
Repositorio:Arias Montano. Repositorio Institucional de la Universidad de Huelva
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ariasmontano.uhu.es:10272/16486
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10272/16486
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Agricultura
Comarca
Costa occidental
Huelva
Industrialización
Marisma
Paisaje
Territorio
Turismo
Descripción
Sumario:La comarca de Huelva y la costa occidental se extiende por 1.394 kilómetros cuadrados adosados a una planicie litoral, articulada y diseccionada por los ríos Guadiana, Carreras, Piedras y Tinto-Odiel. Estos ríos conforman en su desembocadura estuarios y marismas, precedidas de caños y esteros, que entablan una enconada lucha con las aguas del mar, cuyas batallas se impresionan en spits o barras de arena. La ocupación de este territorio se inició en los promontorios que garantizaron la seguridad necesaria para la defensa de la vida y las haciendas. Así, los núcleos urbanos más antiguos se localizan en las lomas más elevadas. Los ríos constituyeron, con sus puertos fluviales, las vías de comunicación más importantes. Por ella transitaron hombres y mercancías de un ruedo agrícola consagrado a la trilogía mediterránea y a productos que, como la almendra y los higos, permitieron la travesía de la aventura colombina. Sin embargo, recientemente, la inercia de la historia se ha roto. La comarca, con apenas el 14% del territorio provincial, concentra más del 62% de la población, 323.087 personas en 2017. De forma disruptiva, los paisajes tradicionales han cambiado con el acercamiento a la costa de actividades emergentes como la industria, la agricultura de vanguardia y el turismo. En la carrera de los paisajes mutantes, un pequeño núcleo de pescadores, que no sobresalía de los de su entorno, Huelva, se ha ido convirtiendo en la ciudad primada, articulando desde su puerto un potente tejido productivo industrial, comercial y de servicios.