Cognición y emoción: su impacto en la esclerosis múltiple

La primera parte del estudio, en el que se incluyeron 157 pacientes con esclerosis múltiple remitente-recurrente y 80 controles sanos, concluye que los pacientes con esclerosis múltiple presentan una regulación disfuncional de sus sentimientos de ira, ya que experimentan sentimientos de ira con más...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Labiano Fontcuberta, Andrés
Tipo de recurso: tesis doctoral
Fecha de publicación:2015
País:España
Institución:Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Repositorio:Docta Complutense
Idioma:español
OAI Identifier:oai:docta.ucm.es:20.500.14352/26268
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/20.500.14352/26268
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:616.8-004(043.2)
Esclerosis múltiple
Multiple sclerosis
Medicina
Neurociencias (Medicina)
32 Ciencias Médicas
2490 Neurociencias
Descripción
Sumario:La primera parte del estudio, en el que se incluyeron 157 pacientes con esclerosis múltiple remitente-recurrente y 80 controles sanos, concluye que los pacientes con esclerosis múltiple presentan una regulación disfuncional de sus sentimientos de ira, ya que experimentan sentimientos de ira con más frecuencia y ante un mayor número de situaciones que la población general (Rasgo de Ira). Esta alteración emocional no es consecuencia de un proceso reactivo secundario a la discapacidad física inherente a la enfermedad, sino que más bien constituye, al igual que la depresión o la ansiedad, una parte integral del temperamento de estos pacientes. Además, el estudio demuestra que un estilo de Expresión Interna de ira, caracterizado por la tendencia a suprimir los sentimientos de irritación en lugar de expresarlos, muy habitual en los pacientes con Esclerosis Múltiple, tiene consecuencias negativas para el bienestar físico y mental de los pacientes con esclerosis múltiple. La segunda parte del estudio, en el que se incluyeron a 63 pacientes y sus respectivos cuidadores, concluye la presencia de estas alteraciones impactan de forma directa en la vida del cuidador, asociándose a una mayor presencia de síntomas depresivos y una peor calidad de vida.