'Oh, industria madre fecundísima'. La 'doble revolución': Revolución Liberal, cambio político y Revolución Industrial en España (1808-1874)

Recientemente, las instituciones han sido interpretadas como un elemento de notable capacidad explicativa del crecimiento económico. La relación entre Revolución liberal e industrialización es un buen ejemplo de ello, dado que ambas vinieron de la mano en muchos países europeos. En España, en cambio...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Gutierrez i Poch, Miquel
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2018
País:España
Institución:Varias* (Consorci de Biblioteques Universitáries de Catalunya, Centre de Serveis Científics i Acadèmics de Catalunya)
Repositorio:Recercat. Dipósit de la Recerca de Catalunya
OAI Identifier:oai:recercat.cat:2445/123422
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/2445/123422
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Història econòmica
Revolució industrial
Política industrial
Espanya
Economic history
Industrial revolution
Industrial policy
Spain
Descripción
Sumario:Recientemente, las instituciones han sido interpretadas como un elemento de notable capacidad explicativa del crecimiento económico. La relación entre Revolución liberal e industrialización es un buen ejemplo de ello, dado que ambas vinieron de la mano en muchos países europeos. En España, en cambio, el marco institucional instaurado por los liberales no fue el más indicado para impulsar la naciente industrialización, fruto de las continuidades del marco institucional preexistente, de las bases de su política económica y de la alta inestabilidad política. El moderno sector secundario únicamente adquirió cierta carta de entidad a partir de 1840 y lo hizo, además, muy concentrado territorialmente. Las herramientas utilizadas, en diferente grado, por el Estado Liberal relacionadas con la industria fueron la desregulación, la protección de la propiedad industrial, la política arancelaria, entre otras. La ausencia directa de los industriales en los órganos del Estado privó a que la política económica tuviera un sesgo industrialista. De todos modos, sí que se dieron algunas iniciativas aunque, la situación financiera del Estado impidió la continuidad y la ausencia de un plano global, las condenó a un bajo impacto.