Sociabilidad de los adolescentes deficientes mentales

Comprobar si el desarrollo de la competencia social puede mejorarse en los deficientes mentales después de la adolescencia e incluso en edades más avanzadas de 20, 25 y 30 años. 115 jóvenes y adultos deficientes mentales de 15 a 34 años, de los que 85 son varones y 30 son mujeres, y que frecuentan d...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Jacob Castillo, Concepción
Tipo de recurso: tesis doctoral
Fecha de publicación:1989
País:España
Institución:Ministerio de Educación y Formación Profesional (MEFP)
Repositorio:Redined. Red de Información Educativa
OAI Identifier:oai:redined.educacion.gob.es:11162/41989
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11162/41989
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:sociabilidad
adolescente
análisis de varianza
estudio longitudinal
aprendizaje
cociente intelectual
discapacitado intelectual
Descripción
Sumario:Comprobar si el desarrollo de la competencia social puede mejorarse en los deficientes mentales después de la adolescencia e incluso en edades más avanzadas de 20, 25 y 30 años. 115 jóvenes y adultos deficientes mentales de 15 a 34 años, de los que 85 son varones y 30 son mujeres, y que frecuentan dos talleres un centro ocupacional de Madrid donde se les prepara para la vida y el trabajo. Hace un estudio longitudinal a lo largo de tres años, analiza la madurez social que alcanzan estos jóvenes y en qué grados se podría modificar con unos programas educativos. Realiza una evaluación en términos objetivos de la conducta social con el P-A-C, el cual proporciona una evaluación cualitativa y cuantitativa de funcionamiento social de una persona deficiente. Hay un aprendizaje significativo durante esos tres años, aunque no de una forma uniforme. Se observan grandes diferencias en la evaluación del aprendizaje, fundamentalmente en el cociente intelectual, y algunas diferencias teniendo en cuenta la edad y el sexo. También se encuentran diferencias significativas según las áreas y subáreas estudiadas. Los deficientes mentales jóvenes y adultos sometidos a un programa de enseñanza social son capaces de aprender y mejorar socialmente. Esa posibilidad de progresar es general, aunque su cuantía depende sobre todo del invel intelectual, y en menor grado de su edad y sexo.