Tecnología de las comunicaciones y Tercer Mundo

Tecnología encierra una crónica en una sola palabra, un seudónimo de la forma más general del industrialismo moderno: el capitalismo monopolista. No es algo autónomo. Si eso es así, la primera medida que los países del Tercer Mundo deben tomar en sus tratos con ella consiste en desmitificarla. Los m...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Smythe, Dallas W.
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:1983
País:Ecuador
Institución:Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales
Repositorio:Repositorio Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales
Idioma:español
OAI Identifier:oai:repositorio.flacsoandes.edu.ec:10469/15292
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10469/15292
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:COMUNICACIÓN
TECNOLOGÍA DE LA COMUNICACIÓN
PAÍS EN DESARROLLO
CAMBIO TECNOLÓGICO
Descripción
Sumario:Tecnología encierra una crónica en una sola palabra, un seudónimo de la forma más general del industrialismo moderno: el capitalismo monopolista. No es algo autónomo. Si eso es así, la primera medida que los países del Tercer Mundo deben tomar en sus tratos con ella consiste en desmitificarla. Los mercaderes que trafican su “tecnología” por todo el mundo jamás la definen: venden su hardware y su software y la forma de llevar a cabo las operaciones; para ellos, “tecnología” significa eso. Los expertos que escriben sobre ella en su mayoría nunca tratan de definir de qué están hablando. Cuando lo intentan, con frecuencia utilizan definiciones como la de E.G. Mesthene, del Programa sobre Tecnología de la Universidad de Harvard, quien expresa que es “... la organización del conocimiento para fines prácticos”. Es esta una definición de la sociedad moderna, del industrialismo moderno y del capitalismo monopolista, que desarrollaron la etapa actual de la técnica económica. O, como, Jacques Ellul, identifican “tecnología” con las formas de la sociedad de clases, rastreándola a través de las eras pasadas para mostrar su naturaleza autoritaria y por último diluyendo la cuestión en especulaciones teológicas sobre el origen de la vida. El uso de éste término en la actualidad no se remonta más que a mediados del siglo pasado.