De cómo aprender amar y odiar al cine venezolano
En cierto modo, y para decirlo explícitamente, la peripecia del cine venezolano y sus sucesivas fases conflictivas -desde el momento en que Manuel Trujillo Durán, en Maracaibo, proyectó dos películas suyas en el vitascopio adquirido a Edison en 1897, han sido más o menos las mismas que personalmente...
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| Tipo de recurso: | artículo |
| Estado: | Versión publicada |
| Fecha de publicación: | 1984 |
| País: | Ecuador |
| Institución: | Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales |
| Repositorio: | Repositorio Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales |
| Idioma: | español |
| OAI Identifier: | oai:repositorio.flacsoandes.edu.ec:10469/15099 |
| Acceso en línea: | http://hdl.handle.net/10469/15099 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | VENEZUELA CINEMATOGRAFÍA DRAMA INDUSTRIA DE LA COMUNICACIÓN IDENTIDAD CULTURAL MERCADOTECNIA |
| Sumario: | En cierto modo, y para decirlo explícitamente, la peripecia del cine venezolano y sus sucesivas fases conflictivas -desde el momento en que Manuel Trujillo Durán, en Maracaibo, proyectó dos películas suyas en el vitascopio adquirido a Edison en 1897, han sido más o menos las mismas que personalmente hemos vivido con agónico padecimiento durante estos treinta largos años dedicados al cine y a la pasión del cine. |
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