La novela de la generación del 50: entre el bildungsroman y el desencanto (Dossier: Narradores ecuatorianos de la década de 1950)

Tres novelas ecuatorianas escritas entre 1927 y 1946 –El desencanto de Miguel García, de Benjamín Carrión, Banca, de Ángel F. Rojas, y Los animales puros, de Pedro Jorge Vera– son leídas a partir de las coordenadas de inicio y de cultivo ulterior de la novela de formación (Bildungsroman) en Latinoam...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Haddaty Mora, Yanna
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2007
País:Ecuador
Institución:Universidad Andina Simón Bolivar
Repositorio:Repositorio Universidad Andina Simón Bolivar
Idioma:español
OAI Identifier:oai:repositorio.uasb.edu.ec:10644/1485
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10644/1485
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:NOVELA ECUATORIANA
CARRIÓN, BENJAMÍN, 1897-1979
ROJAS, ÁNGEL FELICÍSIMO, 1909-2003
VERA, PEDRO JORGE, 1914-1999
POLÍTICA Y LITERATURA
CRÍTICA LITERARIA
GENERACIÓN DEL 50
ECUADORIAN NOVEL
POLITICAL NOVEL
Descripción
Sumario:Tres novelas ecuatorianas escritas entre 1927 y 1946 –El desencanto de Miguel García, de Benjamín Carrión, Banca, de Ángel F. Rojas, y Los animales puros, de Pedro Jorge Vera– son leídas a partir de las coordenadas de inicio y de cultivo ulterior de la novela de formación (Bildungsroman) en Latinoamérica –a finales del siglo XIX e inicios del XX. El ensayo destaca, al mismo tiempo, varias diferencias respecto del género originario, surgido en Alemania un siglo antes, en Latinoamérica la novela de formación sería más una «contraescritura del paradigma goethiano», con elementos de un «género paradójico». En este contexto de la subregión, El desencanto de Miguel García se corresponde enteramente con las características del género, al cual incorpora la perspectiva de un final feliz. Banca es mirada como una «novela de formación de lo rural andino», más cercana a Los ríos profundos, de José María Arguedas, junto a ella, y antecediéndola en 20 años, aportaría ya una renovación de lo regional, adicionalmente, Banca puede ser leída como novela de artista, subgénero de la novela de formación. En cuanto a Los animales puros, se concluye que es más novela política que Bildungsroman, puesto que no cumple las premisas necesarias de la misma, no es novela de artista, aunque se trate de una novela intelectualizada.