Correa y Nebot : identidad y diferencia

Los resultados del Referéndum del 28 de septiembre pasado en Guayaquil, representan un viraje histórico profundo. La opción por el NO, impulsada por la derecha neoliberal que dirige el Alcalde de la ciudad, obtuvo el 46,97% de la votación, contra Alianza País y otros grupos de izquierda que impulsar...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Guerrero B., Rafael
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2008
País:Ecuador
Institución:Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales
Repositorio:Repositorio Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales
Idioma:español
OAI Identifier:oai:repositorio.flacsoandes.edu.ec:10469/4729
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10469/4729
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:REFERÉNDUM
IDENTIDAD
DIFERENCIA
CORREA DELGADO, RAFAEL
NEBOT, JAIME
ALIANZA PAÍS
AUTONOMÍA
POLÍTICA NEOLIBERAL
IMAGINARIO DEMOCRÁTICO POPULAR
MARGINALIDAD
REFERENDUM
IDENTITY
DIFFERENCE
COUNTRY ALLIANCE
AUTONOMY
NEOLIBERAL POLICY
POPULAR DEMOCRATIC IMAGINARY
MARGINALITY
GUAYAQUIL
ECUADOR
Descripción
Sumario:Los resultados del Referéndum del 28 de septiembre pasado en Guayaquil, representan un viraje histórico profundo. La opción por el NO, impulsada por la derecha neoliberal que dirige el Alcalde de la ciudad, obtuvo el 46,97% de la votación, contra Alianza País y otros grupos de izquierda que impulsaron el SÍ y que obtuvieron el 45,68% de los votos. La derecha guayaquileña presenta los resultados como un triunfo, pero la diferencia entre el NO y el SÍ es de apenas 1,29 puntos. Sumando los blancos y los nulos al NO, la derecha gana las elecciones con 8,64 puntos. Solo se puede apreciar adecuadamente los resultados del referéndum si se recuerda que a lo largo de los últimos 24 años (desde que León Febres Cordero ganó las elecciones a la Presidencia de la República) la izquierda guayaquileña sufrió un debilitamiento prolongado y profundo, al extremo de que se convirtió en un sector marginal del espectro electoral de la ciudad. Guayaquil llegó a ser así el bastión de la derecha neoliberal.