Nuestro pan
Junto al barranco se reclina la balsa acariciada por el chischás del agua. El barranco es negro, manchado a partes de café, que asemeja, por lo claro, el óxido de hierro. Cae de arriba a bajo, adelántandose en picos, ahuecándose en guaridas para cangrejos. Sobre esa pared húmeda, viven cantidades in...
| Autor: | |
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| Tipo de recurso: | libro |
| Estado: | Versión publicada |
| Fecha de publicación: | 1942 |
| País: | Ecuador |
| Institución: | Biblioteca Digital CCE |
| Repositorio: | Repositorio Biblioteca Digital CCE |
| Idioma: | esp |
| OAI Identifier: | oai:repositorio.casadelacultura.gob.ec:34000/931 |
| Acceso en línea: | http://repositorio.casadelacultura.gob.ec/handle/34000/931 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | NOVELAS ECUATORIANAS ESCRITORES ECUATORIANOS ENSAYOS ECUATORIANOS NOVELAS LATINOAMERICANAS |
| Sumario: | Junto al barranco se reclina la balsa acariciada por el chischás del agua. El barranco es negro, manchado a partes de café, que asemeja, por lo claro, el óxido de hierro. Cae de arriba a bajo, adelántandose en picos, ahuecándose en guaridas para cangrejos. Sobre esa pared húmeda, viven cantidades innumerables de alimañas, salen bruscamente raíces de . árboles, deshilachadas, siempre henchidas de agua. Se siente caminar alimañas incesantemente. Mientras el sol se hunde tras las cabezas batientes de los mangles, hay un rumor levísimo que resalta en el silencio del campo. Se dijera un aserradero oído a la distancia. El viento pasa roncando igual que perro bravo. Huele la noche a yerba mojada. Susurran los amancayes de la orilla, se mecen restregándose entre ellos, cabeceando, destellando sus flores blancas; Las aguas son densas, espesas, oscuras. |
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